Viernes, 16 de Enero 2026, 06:50h
Tiempo de lectura: 7 min
Los demás tienen argumentos mejores o peores, pero Donald Trump tiene bajo sus órdenes a la Delta Force, junto con la que puede movilizar una flota y un enjambre de ciento cincuenta aviones, más el despliegue de inteligencia correspondiente, para penetrar en las defensas de cualquier país y ponerle los grilletes a quien lo dirige, con o sin legitimidad. El mensaje está claro, pero por si no lo estuviera ya se han encargado el presidente estadounidense y su equipo de declarar que el país así descabezado pasa a ser un protectorado y su riqueza se gestionará en adelante en interés de la potencia protectora. Luego, ya si eso, se abordará la cuestión de la democratización del país. Con esta acción, se firma el acta de defunción del orden mundial posterior a 1945. Bienvenidos, otra vez, a la cruda ley del más fuerte.
LAS CARTAS DE LOS LECTORES
Ucronía
'Ucronía' es, dice la RAE, «reconstrucción de la historia sobre datos hipotéticos». Dos de la madrugada del 3 de enero de 1967. Un frío gélido azotaba las calles desiertas de Madrid. Súbitamente, unas explosiones sacudieron la paz, y la oscuridad se adueñó de amplias zonas de la ciudad; el Pardo y aledaños, los más castigados. El ruido de los helicópteros y las ametralladoras asemejaba el Apocalipsis. Un comando de marines estadounidenses asaltó el palacio del Pardo y salió con un hombre y una mujer de edad provecta a quienes llevaban engrilletados; subieron a un helicóptero con destino a la base aérea de Getafe y allí, a un avión con destino a Estados Unidos para ser juzgados por crímenes de lesa humanidad. Escandalizados con la Operación Maduro, hoy muchos aseguran que esta conculca una infinidad de derechos humanos, amén del Derecho Internacional. ¿Opinarían igual si hubiera sucedido con la pareja del Pardo? ¿Depende de la ideología de los 'secuestrados'? Al libre albedrío del lector.
Francisco Javier Sáenz Martínez. Lasarte-Oria (Guipúzcoa)
La doctrina Trump
El embajador Estrada no es tan conocido como el presidente Monroe; de hecho, un siglo separa a ambos personajes históricos. No obstante, la doctrina Estrada, que sostuvo que aquel que tenía el poder efectivo sobre un país es su representante internacional, dicha doctrina, reitero, ha sido tan eficaz como la doctrina Monroe invocada recientemente por Trump. Lo ocurrido en Venezuela, que augura repetirse, principia lo que sería la doctrina Trump, que combina las antedichas doctrinas y se resumiría en el lema: «América para los que mandan en América».
Ángel Argüelles López de Maturana. Bilbao (Bizkaia)
Nueva política
Comienza 2026 y se cumplirán 15 años del 15-M. Este movimiento hizo emerger una 'nueva política', cargada de propuestas de regeneración democrática: acabar con la corrupción, suprimir los aforamientos, reformar la ley electoral, democracia interna en los partidos, mayor separación de poderes... 15 años después, todo sigue igual. Pero algo sí ha cambiado: ahora hay más inestabilidad, degradación institucional y radicalismo. Ya no hay mayorías parlamentarias ni grandes pactos, ni siquiera se aprueban los Presupuestos Generales del Estado. Las instituciones están más politizadas que nunca, con antiguos ministros en el Tribunal Constitucional, el Banco de España y el Defensor del Pueblo (caso aparte el del ex fiscal general). El PP, acosado por VOX; el PSOE, abrazado a la izquierda populista y al independentismo. Cada vez más polarización y desigualdad (económica y territorial). Con el antiguo bipartidismo, que no era perfecto, había, al menos, estabilidad y moderación. Aquello que ya no tenemos.
Toño Martínez. Burgos
El arca perdida
Hoy me contó un cliente que hace poco fue a pescar al Ebro. Estando pescando en El Soto de Cantalobos, vio algo que brillaba dentro del agua. Se puso en porretas y se metió en el río para cogerlo. El corazón le palpitaba a toda máquina. El cofre estaba hecho un asco: herrumbre, tierra, piedras, basura se le habían adherido a las paredes del arca haciendo que esta pesara mucho. Agitó el joyero varias veces para ver si sonaba algo metálico, pero aquello se mantenía mudo. Con la excitación de haber encontrado algo muy valioso que lo sacara de la pobreza, se lo llevó a casa. Se metió en su trastero en el que tiene un banco y herramientas surtidas, y por largo tiempo estuvo laborando para abrirlo. No quería estropear la bombonera, por eso lo hacía con mucha delicadeza. Por eso pidió consejo en la ferretería y compró los productos que le dijeron para abrir el cofrecillo sin dañarlo. Pensaba él que, si la cajita era egipcia, esta también tendría mucho valor. Mientras, con meticulosidad y limpieza trabajaba en su tesoro, su cabeza no paraba de hacer cábalas: pensaba en su hija que se iba a casar, en su madre que estaba en una residencia, en la hipoteca del piso, en sus dientes y le daba gracias a Dios por aquel don... Poco a poco fue consiguiendo que la tapadera del estuche se fuera moviendo. Su corazón bombeaba sangre a mil por hora. Por fin, consiguió destapar el cofre. A cámara lenta la dejó encima del banco para no dañarla y se asomó al abismo del arca. Cuando ¡De repente! todos sus sueños se fueron por el desagüe: Allí solo había cenizas y el carnet de identidad de una señora que en la foto se veía muy anciana… Entonces, en su mente vio a un señor encima del Puente de Piedra tirando aquella urna al Ebro con su madre dentro y el carnet. Y pensó éste: «¡Qué detalle!»
Venancio Rodríguez Sanz. Zaragoza
Las cárceles y las clases sociales
Desde el principio, las cárceles están pensadas para la reclusión de personas que han infringido el Código Penal. Los magistrados o jueces se encargan de enviar allí a esas personas que han traspasado la línea roja para hacer cumplir la ley. Como argumento que pueda resultar del sistema penitenciario (muy difuminado), estaría la reinserción social de los reclusos, una vez cumplidas sus condenas. Como en la vida misma, estas situaciones extremas requieren, por parte de los presos, de una gestión emocional diferente, debida a su falta de libertad, su arrepentimiento y los planes de futuro para su reinserción. Aunque el reglamento penitenciario utilice (en teoría) el mismo rasero para todos los internos, deberían ajustar por su condición social, que no hubiera favoritismos hacia esas personas más influyentes por su capacidad económica y su rango social acomodado. No es lo mismo entrar en prisión por haber cometido un suculento desfalco económico, abusando del poder político (colocado a buen recaudo hasta su salida), que el desgraciado que roba desde que nació, por necesidades de supervivencia. Por desgracia, siempre ha habido clases dentro y fuera de las cárceles.
Jesús Sánchez-Ajofrín Reverte. Albacete
Olvidar y perdonar
El día 11 de diciembre de 1987, unos asesinos decidieron arrancarles la vida a once personas, seis de ellas menores de edad. Doscientos cincuenta kilogramos de amonal fueron explosionados en un acceso lateral de la casa cuartel de Zaragoza, provocando una masacre. Han pasado treinta y ocho años y todavía nadie de ese entorno criminal ha pedido perdón por ello. Sus herederos políticos se sientan en los escaños del Congreso de los Diputados, sede que representa la soberanía nacional y nos dan a todos lecciones de democracia. Nada justifica el quitarle la vida a otra persona y cuando las víctimas de la barbarie son niños, nos es imposible el entenderlo. Cuando ya han pasado más de ochenta años del fin de la guerra civil y todos los que combatieron en ella (o casi todos) están muertos, no pasa un día en que no nos lo recuerden de una u otra manera. Sin embargo, los que cometieron estos atroces atentados terroristas están vivos en su mayoría, pero lo único que nos dicen es que forma parte del pasado y que hay que olvidar y perdonar. No estoy de acuerdo.
J. G. Burgos
LA CARTA DE LA SEMANA
Canto a la vida
Cada mañana, al despertar, al tomar conciencia de un nuevo día, tengo el corazón henchido de alegría y doy gracias a Dios por poder ver, oír, sentir, vivir. Yo, que un día llegué a pensar que había dado la espalda a la vida. Decían que mi mente estaba turbada y que había perdido la esperanza en un oscuro túnel sin salida. Todos se equivocaron. Había salida. Y hoy, con lucidez, pienso que en un hondo y breve suspiro puedes morir, pero en una bocanada de aire entrecortada vivir: la vida no solo es un milagro, es un regalo. Y un anhelo constante de encontrar el amor, la eternidad de la paz y la alegría. Notar que con un don puedes conmover al mundo, a Dios y suplicarle otra oportunidad para la necesidad imperante de existir y sentir, la delicadeza de ser tocada por el amor infinito, aún hoy me hace sollozar. Prometo que todos los días que amanezcan para mí no serán suficientes para dar gracias a Dios por vivir así.
Irene Taboada de la Iglesia. Burgos
-
1 Kristin Cabot: "No mereces ser amenazada de muerte por tus errores"
-
2 La cara no tan perfecta de Paul Newman
-
3 Cuando Hitler planeó bombardear Londres con billetes
-
4 «Para soportar los caprichos y rabietas de Julio, hay que estar hecho de una pasta especial»
-
5 Pódcast | «Yo nací en Mauthausen», la escalofriante historia de los bebés en los campos de exterminio
-
1 Kristin Cabot: "No mereces ser amenazada de muerte por tus errores"
-
2 La cara no tan perfecta de Paul Newman
-
3 Cuando Hitler planeó bombardear Londres con billetes
-
4 «Para soportar los caprichos y rabietas de Julio, hay que estar hecho de una pasta especial»
-
5 Pódcast | «Yo nací en Mauthausen», la escalofriante historia de los bebés en los campos de exterminio