En imágenes La historia nunca contada del último desnudo de Marilyn
Llevaba un año sin trabajar y quiso volver a lo grande. Demostrar que, frente al auge de Liz Taylor, ella también podía generar publicidad. Así que decidió salir desnuda en una película. La cinta, sin embargo, nunca se estrenó. Quedaron, eso sí, las fotos de Lawrence Schiller. Él mismo relata en un libro aquellos días.
El cumpleaños final
Marilyn y Schiller se conocieron en 1960 en el rodaje de El multimillonario. Se entendieron tan bien que, en 1962, ella quiso que él la fotografiara, para Paris Match, en Something's got to give, de George Cukor, donde actuaría con Dean
El cumpleaños final
Marilyn y Schiller se conocieron en 1960 en el rodaje de El multimillonario. Se entendieron tan bien que, en 1962, ella quiso que él la fotografiara, para Paris Match, en Something's got to give, de George Cukor, donde actuaría con Dean Martin (dcha.) y Wally Cox. «Sácame fotos con Wally, es muy divertido», pidió ella. Esta es del 1 de junio, 36 y último cumpleaños de Marilyn.
Todo sin nada
Marilyn saltó a la piscina, chapoteó, flotó de espaldas y soltó unas risitas. Luego nadó hasta el borde, sacó la pierna y la cabeza; Schiller disparó varias veces y ella regresó al centro de la piscina. «Fue una foto que lo decía todo, pero no mostraba nada».
Yo creo en ti
Marilyn con Paula Strasberg. Su esposo, Lee Strasberg, coach de interpretación de Marilyn, no pudo asistir al rodaje y ella lo sustituyó, ejerciendo todo el tiempo como una discreta extensión de la actriz. «Era su sombra. Anticipaba sus estados de ánimo y sus deseos. Marilyn nunca escuchaba a los directores, pero sí a Strasberg –cuenta Schiller–. Ella creía en Marilyn y eso le permitió pensar que podía convertirse en una gran actriz».
Un desnudo para ti
Antes del rodaje, Marilyn recibió al fotógrafo en su casa. Schiller había leído el guion y quería fotografiarla cuando saliera de la piscina –con bañador– para seducir a Dean Martin. «Puedo salir del agua sin nada –ordagó ella–, pero quiero su garantía de que Elizabeth Taylor no aparecerá en ninguna parte de la revista». Durante días, hasta que Marilyn rodara esa escena y él pudiera fotografiarla, Schiller no consiguió pensar en otra cosa.
Y Marilyn lo hizo
«Marilyn se quitó la bata azul y pude ver que no llevaba bragas. ¡Lo había hecho! ¡Y disfrutaba!», recuerda Schiller. Dos semanas más tarde, Marilyn fue despedida de la película. «Por sus retrasos y ausencias», alegó el productor. Por eso quizá, cuando Schiller volvió a casa de la actriz el 4 de agosto para mostrarle las fotos, ella le dijo: «Desnudos. ¿Solo sirvo para eso? Quiero promocionarme sin usar mi culo». Rompió la mayoría: setenta de un centenar. Horas después, Marilyn Monroe estaba muerta.
El retrato final
Portada de la revista Life del 17 de agosto de 1962, días después de la muerte de Marilyn Monroe. Se trata de un retrato que Schiller le hizo en mayo, al poco de empezar el rodaje de Something's got to give. «Parecía un ángel. Así es como la recuerdo», rememora Schiller.
Las fotografías de este reportaje han sido extraídas del libro Marilyn & me, Lawrence Schiller, distribuido por Taschen
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