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Miércoles, 14 de Enero 2026, 16:21h
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Se llama Joey Chaos -en la foto anterior está parcialmente ensamblado- y tiene vehementes opiniones políticas. Su creador, Hanson Robotics, en Texas, ha desarrollado un vanguardista programa de voz que dota a sus creaciones -cubiertas por un material biológicamente inspirado en la piel- de la capacidad de conversar.
Affeto habla como un bebé y muestra expresiones faciales propias de edades muy tempranas. Creado por el Laboratorio Saitama, en Japón, para investigar nuestro desarrollo cognitivo, se utiliza también para entrenar a cuidadores infantiles. La imagen forma parte del libro Humanoid, de Max Aguilera-Hellweg.
Hiroshi Ishiguro, experto en robótica de la Universidad de Osaka, ha creado varios androides para observar nuestras reacciones ante máquinas con aspecto y comportamiento humanos. Geminoid F –arriba, junto a su modelo de carne y hueso– es toda una celebridad en Japón tras actuar en una obra de teatro y una película sobre la relación entre humanos y humanoides.
Entre los humanoides del proyecto de Ishiguro figura Geminoid HI-1, réplica del propio autor. Para reflejar la humanidad de estas máquinas, el fotógrafo Max Aguilera-Hellweg pasa horas y horas en pos del ángulo perfecto. «Busco esa chispa de vida, ese gesto en que pueda decir: 'Sí, he visto eso antes. Eso es humano'», explica.
Es el humanoide más avanzado que existe. La NASA espera enviar a Marte a este robot llamado Valquiria como avanzadilla de una futura misión tripulada. Además de funcionar como un simulador humano en el planeta rojo, el androide se encargaría de establecer una base allí y preparar nuestra llegada.
Propulsado por el mismo combustible usado para lanzar cohetes, este brazo biónico de la Universidad Vanderbilt (Tennessee) reproduce casi todos los movimientos de la mano humana. Creado dentro de un programa para militares amputados, es una de las prótesis biónicas en desarrollo más prometedoras.
Fetusoid35 fue creado por el Asada Laboratory, en Japón, para estudiar el desarrollo de bebés prematuros. El humanoide recrea un feto de 35 semanas de gestación con columna vertebral, articulaciones y un cable de datos y energía a modo de cordón umbilical. Midiendo determinadas variables físicas, el objetivo es estudiar el modo de combatir problemas médicos como el subdesarrollo pulmonar.