Miles de bastetanos impiden que el Cascamorras robe la Virgen de la Piedad

Miles de personas se citan en la fiesta del Cascamorras de Baza este viernes/RAMÓN L. PÉREZ
Miles de personas se citan en la fiesta del Cascamorras de Baza este viernes / RAMÓN L. PÉREZ

En la Fiesta de Interés Turístico Internacional de Cascamorras participaron o presenciaron la carrera 30.000 personas

José Utrera García
JOSÉ UTRERA GARCÍABAZA

El Cascamorras de este año, Antonio Vera, se había preparado a fondo para realizar la hazaña que durante 529 años han intentado todo los personajes que han encarnado a Juan Pedernal. Ayer, antes incluso de llegar a las Arrodeas, decenas de bastetanos lo pintaron, y algunos metros más adelante eran miles quienes lo esperaban para demostrarle lo imposible de su misión. Según las estimaciones desde el puesto de mando Grupo de Emergencias de Andalucía (GREA) en la carrera participaron más de 15.000 personas, cifra a la que hay que sumar al menos otras 15.000 que acudieron a presenciar la carrera del Cascamorras a lo largo de los 3,5 kilómetros que tiene de recorrido, desde las Arrodeas a la Plaza de la Merced, con grandes concentraciones junto a la plaza de Toros, plaza las Eras, Caños Dorados, cruce del Carril, Plaza Mayor y finalmente en la Plaza de la Merced. De ese modo, al menos 30.000 personas participaron activamente o como espectadores de la carrera del Cascamorras 2019.

Antonio Vera quería hacer una carrera rápida, pero no lo consiguió. Salió a mucha velocidad por las Arrodeas hacia abajo, pero fue frenado en la primera jura de bandera y después todo se ralentizó ante la multitud de gente.

2.500 litros de pintura

Para facilitar que el Cascamorras no llegue limpio ante el templo donde se encuentra la copatrona de Baza, la Virgen de la Piedad, el Ayuntamiento preparó 2.500 litros de pintura ecológica, que se supone es para pintar al popular personaje, pero para la inmensa mayoría, primero es pintarse y después manchar al Cascamorras.

Durante el desarrollo de la carrera, se suele vivir momentos muy intensos y esta vez la sorpresa que tenía preparada Antonio Ver, fue mostrar a su hijo desde el mismo lugar donde el año pasado José Heras se tiró de espaldas sobre la multitud.

Antonio Vera ejerció por primera vez de Cascamorras en el año 2002, cuando tenía solo 18 años de edad, y volvió a repetir en 2005, 2006, 2011 y 2014. El excelente Cascamorras se despidió y le ha costado volver a ser designado para volver a ejercer de Juan Pedernal. Ahora que ha regresado estará en la lista de candidatos para los próximos años. Pero tiene una gran ilusión y es que alguna vez su hijo ejerza de Cascamorras.

Nada más entrar al antiguo convento de los Franciscanos, Antonio Vera se reunió con su hijo y demás familiares que le esperaban, nerviosos y ansiosos por abrazarle y colmarlo de besos. Una vez aseado, Antonio Vera se dirigió al templo para postrarse ante la Virgen de la Piedad en cuyo honor se celebran los 10 días que duran las fiestas de Baza.

2 horas y 33 minutos

Finalmente, la carrera del Cascamorras duró 2 horas y 33 minutos y discurrió con normalidad, aunque sí que hubo que atender a 10 personas por caídas y otras circunstancias de escasa importancia, salvo un traslado hasta el hospital de Baza de un joven por intoxicación etílica, que fue evacuado desde las Arrodeas.

La notoriedad que ha alcanzado la fiesta y su celebración en viernes han provocado la afluencia masiva de personas, muchas de ellas llegadas de toda España y buen número de visitantes de otros países, que han contribuido a que los establecimientos de alojamiento de Baza y de las localidades más próximas registren una altísima ocupación. Un fenómeno que se ha notado en las reservas realizadas en Baza-Guadix e incluso en la capital granadina.

Para afrontar este incremento de visitantes ha sido preciso la organización de un dispositivo especial de seguridad y vigilancia compuesto por efectivos de Policía Nacional, Guardia Civil, Policía Local, del Grupo de Emergencias de Andalucía (GREA) y del Servicio Contra Incendios, Salvamento y Protección Civil del Ayuntamiento de Baza y Cruz Roja Baza. A ellos que se han sumado los servicios municipales de limpieza y mantenimiento, con una estimación de unas 120 personas trabajando para un buen desarrollo de la tradición.