Cientos de oscenses reciben a las Santas, Alodía y Nunilón que estarán 50 días en Huéscar
En Huéscar la tradición establece que la Semana Santa, no finaliza hasta que no llegan al pueblo las Santas Patronas Alodía y Nunilón. Lo que ocurre todos los años en la noche del lunes de pascua de resurrección. Las gentes de Huéscar suelen marcharse, a merendar al entorno del puente de Tablas o del puente Roque, a mitad de camino entre el pueblo y la ermita de las Santas. Allí esperan que las Santas sean bajadas del monte y las acompañan hasta el templete que hay en la entrada de Huéscar por la carretera de las Santas, en el barrio de la Victoria. Las Santas son instaladas en un trono y esperan la llegada de la comitiva oficial, religiosa y civil formada por el clero oscense, y el párroco Juan José Toral, una representación de todas las hermandades y cofradías con su presidente Rafael Girón Sancho y toda la corporación municipal bajo mazas, con el alcalde José María Martínez portando la vara de mando que fue depositada a los pies de las Santas Patronas.