Cuevas del Campo
Los regantes de Pozo Alcón, Hinojares en la provincia de Jaén y Cuevas del Campo en Granada, han dado un nuevo paso decisivo para garantizar el futuro de sus explotaciones agrícolas con la aprobación del proyecto de elevación de aguas desde el río Guadalentín, conocido como Bombeo de Peralta. La propuesta recibió el respaldo del 95,67% de los votos emitidos en la Junta General Extraordinaria en una jornada en la que participaron el 48,67% de los comuneros convocados.
La decisión supone avanzar hacia la que la propia Comunidad de Regantes considera la última gran actuación dentro del proceso de modernización y consolidación de sus regadíos. Un proceso que no es reciente y que ha ido transformando progresivamente un sistema basado en buena medida en canales y redes tradicionales hacia otro basado en tuberías a presión, balsas de regulación, riego a demanda, telecontrol y, cada vez más, energías renovables.
El origen de esta transformación se remonta a los primeros proyectos de modernización promovidos por el Gobierno de España. Las obras fueron declaradas de interés general en 2003 y contemplaban inicialmente la modernización de más de 6.200 hectáreas pertenecientes a la Comunidad de Regantes de Pozo Alcón, Hinojares y Cuevas del Campo. El objetivo era mejorar la eficiencia en la distribución del agua y avanzar desde el riego tradicional hacia sistemas de aspersión y goteo. El proyecto general contemplaba una red de tuberías a presión de unos 175 kilómetros y cuatro balsas de regulación.
Las primeras fases permitieron sentar las bases de ese nuevo modelo. En el caso de Pozo Alcón, las fases I y II, ejecutadas a través de SEIASA y finalizadas en 2008, supusieron una inversión conjunta de 18,78 millones de euros. Estas actuaciones permitieron poner en funcionamiento un sistema de riego a presión con telecontrol para unas 3.886 hectáreas, beneficiando a unos 3.000 regantes.
La primera fase fue especialmente importante por la construcción de las infraestructuras básicas: captación desde el canal principal, almacenamiento y regulación, estaciones de bombeo y red de distribución. Se construyeron dos balsas con una capacidad conjunta de 225.000 metros cúbicos y se instalaron más de 115 kilómetros de conducciones, además de las acometidas correspondientes a los hidrantes.
La segunda fase completó buena parte de esa infraestructura con los equipos de la estación de bombeo, cerca de 3.800 contadores y un sistema de telecontrol mediante radio, permitiendo avanzar hacia un sistema de riego a demanda y un mayor control de los recursos disponibles.
A este proceso se sumó posteriormente una tercera fase en Pozo Alcón. Las obras, iniciadas en 2022, afectaron a alrededor de 975 hectáreas de las zonas de Puerto Blanco, La Mesa, Las Yeseras y Las Talas y beneficiaron a 485 regantes. El proyecto incorporó dos nuevas balsas de regulación, dos estaciones de bombeo alimentadas mediante energía fotovoltaica, una red de distribución hasta las parcelas y sistemas de telecontrol. La actuación contó con un presupuesto superior a los 9 millones de euros.
El conjunto de esas tres fases permitió completar la modernización integral de la zona regable de Pozo Alcón, con una inversión del Ministerio de Agricultura de 27,8 millones de euros y una superficie de unas 4.861 hectáreas.
Cuevas del Campo
La modernización se ha extendido igualmente a la parte granadina de la comunidad. En 2022 se aprobó el proyecto correspondiente a la Fase I de la Colectividad de Cuevas del Campo, que afecta directamente a 524,25 hectáreas, además de la superficie de la Cañada del Aljibe, ya modernizada.
Esta actuación incluyó una nueva balsa de regulación de 148.000 metros cúbicos, la conexión mediante una tubería principal entre la balsa de Pozo Alcón y la zona de riego de Cuevas del Campo, una estación de bombeo y filtrado, redes primaria y secundaria, automatización y telecontrol, así como sistemas fotovoltaicos asociados a las instalaciones.
El proceso ha continuado con nuevas actuaciones. De hecho, la Junta de Andalucía formalizó en julio de 2026 el convenio con SEIASA y la Comunidad de Regantes para la financiación, construcción y explotación de las obras correspondientes a la Colectividad de Cuevas del Campo, Fase III, dentro del proceso general de modernización y consolidación.
68 millones de euros
El alcance global de las inversiones da una idea de la dimensión del proceso. En abril de 2025, el Ministerio de Agricultura cifró en casi 68,4 millones de euros la inversión destinada a modernizar el regadío de esta colectividad, con actuaciones sobre unas 8.353 hectáreas y beneficio para alrededor de 2.600 regantes de Jaén y Granada. Las obras incorporan además soluciones de eficiencia energética, como plantas fotovoltaicas y balsas de almacenamiento.
Agua del Guadalentín
En este contexto se entiende la importancia que los regantes conceden al Bombeo de Peralta. La modernización de las redes ha permitido utilizar el agua de una manera más eficiente, pero la disponibilidad de recursos continúa siendo uno de los principales condicionantes para la agricultura, especialmente en periodos prolongados de sequía.
El proyecto aprobado permitirá captar agua del río Guadalentín, aproximadamente dos kilómetros aguas abajo de los manantiales de Peralta, con una capacidad de hasta 500 litros por segundo, para aportar entre 4 y 5 hectómetros cúbicos anuales a la zona regable. El documento presentado a los comuneros establece finalmente una aportación prevista de entre 4,5 y 5 hectómetros cúbicos.
Una de las principales características de la actuación será su apuesta por la energía solar. El sistema contará con una planta fotovoltaica de unos 2.726 kilovatios, apoyada por baterías de almacenamiento de 1.600 kilovatios, y cinco bombas encargadas de elevar el agua hasta las balsas de la comunidad. De esta manera, la instalación pretende reducir al mínimo los costes energéticos una vez realizada la inversión inicial.
La inversión estimada para última fase, se sitúa en 9,5 millones de euros más IVA, con una financiación planteada al 50% entre los regantes y SEIASA, a la espera de la posible incorporación de fondos europeos que permitirían reducir la aportación de los agricultores. El coste por hectárea se ha estimado inicialmente entre 30 a 40 € por hectárea/año, dependiendo de la llegada de Fondos europeos, con una amortización a largo plazo.
Ahora se abre un periodo de tramitación administrativa que incluye la aprobación del proyecto por parte del Ministerio de Agricultura y la formalización del convenio con SEIASA. La Comunidad de Regantes estima en torno a doce meses el plazo necesario para completar estos trámites.
El objetivo final es que las importantes inversiones realizadas durante las últimas dos décadas en Pozo Alcón, Hinojares y Cuevas del Campo —desde las primeras redes a presión y balsas hasta el telecontrol y la energía fotovoltaica, tengan como complemento una mayor seguridad en el suministro. Para una zona en la que el olivar constituye uno de los principales cultivos, disponer de agua en los periodos de sequía se considera una pieza esencial para mantener la productividad y la rentabilidad de las explotaciones.