BAZA
Durante el pleno del ayuntamiento de Baza de la pasada semana, el concejal de Izquierda Unida, José Cano trasladó su preocupación por un incidente denunciado en la pasada feria y fiestas de Baza, en el que un portero de una caseta habría impedido la entrada a una persona alegando órdenes de «no admitir a negros ni a moros», llegando incluso a mostrar un mensaje de WhatsApp como prueba. Cano califica el hecho como un presunto delito de odio y pidió que en las futuras adjudicaciones de casetas se incorporen cláusulas que impidan la contratación de personal con comportamientos racistas, xenófobos o discriminatorios.
En relación con este incidente racista, el alcalde Pedro Justo Ramos en el mismo pleno municipal, condenó los hechos y admitió su gravedad, pero planteó la dificultad jurídica de establecer cláusulas preventivas en los pliegos de adjudicación, aunque sugirió estudiar fórmulas para sancionar a empresas responsables de comportamientos discriminatorios.
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