El lago natural de Fuencaliente, un oasis en Huéscar
En el siglo XVI los genoveses aprovechaban las aguas de Fuencaliente para lavar la lana de las ovejas. A dos kilómetros de Huéscar en dirección a La Puebla se encuentra la laguna natural de Fuencaliente, con una lámina de agua de unos 6.000 metros cuadrados ubicado en un complejo lúdico de unos 20.000 metros cuadrados. Un auténtico oasis cuyas aguas contribuían a lo que fue el antiguo lago que hace millones de años había en la zona y a cuya orilla acudían a beber agua, los tigres dientes de sable, los mamut, los grandes ciervos y toda clase de fauna tal y como está documentado, gracias a los restos fósiles encontrados en los yacimientos de Fuente Nueva 3, Barranco de León y Venta Micena, en la vecina Orce. También los primeros pobladores de Europa acudían a la orilla del lago en busca de las proteínas que había en los huesos los animales muertos. Tarea que realizaban en dura competencia con los carroñeros.