Un pino afectado por la plaga. / José Utrera

La Junta alerta sobre la fuerte expansión de la procesionaria en la Sierra de Baza

La Consejería colocará cajas-nido para limitar la plaga y alerta a los visitantes del Parque Natural que las orugas pueden causar daños a personas y mascotas

JOSÉ UTRERA GARCÍA Baza

La Consejería de Agricultura y Desarrollo Sostenible de la Junta ha advertido a los visitantes del Parque Natural de la Sierra de Baza sobre la proliferación de la procesionaria del pino en amplias zonas del espacio protegido, donde se espera en esta anualidad un aumento del grado de infestación, ya visible en zonas a media altura, como la carretera GR-8101 de Caniles a Escúllar y el monte Sierras de Charches. Este problema fue expuesto durante la última reunión de la Junta Rectora del Parque Natural de la Sierra de Baza celebrada hace unos días.

La procesionaria del pino, un lepidóptero perteneciente a la familia 'Thaumetopoeidae', es un insecto defoliador extendido por todo el área mediterránea que se alimenta de las acículas del género 'Pinus'. El insecto está presente en toda la superficie de pinar de Andalucía, si bien la afección que provoca varía de un año a otro. La Junta comenzó a definir en 1991 las bases del plan de lucha integrada contra la procesionaria del pino, que permitirían conocer su evolución y facilitar su control.

Anualmente los Agentes de Medio Ambiente recogen información sobre el estado de la plaga en los rodales marcados para ello, indicando en un sistema de fichas las posibles modificaciones o evolución sobre su estado de infestación, y la información se archiva en una base de datos para su manejo, estudio y posibles acciones a realizar. Desde 2017, último pico detectado en el Parque Natural Sierra de Baza, la plaga se ha mantenido en unos niveles inferiores al umbral de daños, esperándose un aumento considerable este año.

La procesionaria por sí sola no es capaz de matar los pinos que la albergan, aunque sí los puede debilitar, abriendo paso a otros agentes nocivos. Una de las acciones que plantea la Consejería es colocar cajas-nido en las zonas afectadas en el Parque Natural Sierra de Baza para limitar el aumento de la plaga, al favorecer la proliferación de aves insectívoras que se alimentan de la oruga y reducir su población.

Por todo ello desde la Consejería de Agricultura y Desarrollo Sostenible se hace un llamamiento de precaución a la población en sus visitas al Parque Natural Sierra de Baza, para evitar problemas con las orugas urticantes que podamos encontrar. Por un lado, hay que evitar tocar o golpear los bolsones blancos donde las colonias de orugas se protegen durante los meses de invierno. Entre febrero a marzo, no se deben tocar las orugas en procesión que hallemos por el suelo, con especial cuidado con niños y mascotas, especialmente los perros, que pueden llegar a morir por el efecto urticante sobre su lengua, ya que la inflamación puede causarles ahogo.

En la junta rectora del Parque Natural Sierra de Baza se informó además sobre el estado de las distintas obras de tratamientos selvícolas que se están ejecutando en el espacio protegido, como medio de adaptación de las masas forestales al cambio climático y herramienta para aumentar su resiliencia antes los nuevos escenarios ambientales.

Igualmente se comunicó el estado en que se encuentra la revisión de toda la legislación que afecta al parque, como es el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales, el Plan Rector de Uso y Gestión, el Programa de Uso Público del Parque y el II Plan de Desarrollo Sostenible, documentos en los que se está trabajando para su adaptación a las nuevas necesidades de conservación y a la realidad socioeconómica actual.