Los vecinos de Zújar se reparten 9.000 roscas del Santo

Santo Ángel en procesión por las calles de Zújar /IDEAL
Santo Ángel en procesión por las calles de Zújar / IDEAL

El reparto se realizó durante la procesión del Santo Ángel

JOSÉ UTRERABAZA

Un año más Zújar celebró la festividad del Santo Ángel, una fiesta muy sencilla, en la que se celebra una misa en honor al santo y cuando finaliza, se saca en procesión. La imagen del Santo es portada a hombros y en el brazo derecho, que lo lleva hacia arriba se le pone una gran rosca.

Ya de regreso, la procesión en la que participan varios cientos de vecinos, pasa por la calle Molinillo, donde se realiza al reparto de las roscas del santo. Reparto, que se inicia cuando el cura párroco realiza la bendición de las miles de roscas previstas para entregar a los vecinos. Este año hubo menos gente que otras veces, porque la festividad del Santo Ángel fue a mitad de semana, y a los zujareños que trabajan, estudian o residen fuera les fue imposible acudir a su pueblo para recoger sus rocas. Pero no se van a quedar sin ellas, incluidos los vecinos de Carramaiza. Los que viven fuera las recibieran en su casa en los próximos días. Nadie se queda sin ellas. Este año la panadería Virgen de la Cabeza y panadería Peña, ha elaborado 9.000 roscas. Hay años que se necesitan al menos tres mil rocas más para que no le falte a nadie. Por lo general se entregan dos roscas por vecino, pero raro es el que no pide el doble o más pensando en algún familiar. También hay que contar con la chiquillería, que suelen pasar por la fila todas las veces de pueden para recoger el mayor número de roscas posible. Una actitud que forma parte de la picaresca local entre los más jóvenes. Cuentan que la fiesta del Santo Ángel es la festividad cristiana más antigua de todas las que se celebran en Zújar. Una tradición que arranca en el siglo XVII. Dice la leyenda que todo comenzó, tras una larga sequía y el paso de una plaga de langostas que arrasó el municipio, y dejo al pueblo sin cosecha. Se produjo una hambruna y los vecinos se solidarizaron con los que no tenían para comer y amasan pan. Entre unos y otros salieron a pedir harina para hacer roscas de pan y repartirlas entre los más necesitados que eran muchos. Ahora ya no se pide harina, entre otras cuestiones porque hace muchos años que nadie la tiene y el trigo se dejó de cultivar. Pero la colaboración continua para mantener viva la tradición y unas semanas antes de la festividad del Santo Ángel un grupo de voluntarios recorre el pueblo pidiendo dinero para poder comprar las roscas. Si falta, el ayuntamiento pone la cantidad necesaria hasta cubrir el gasto que supone comprar tanta rosca.

Temas

Zújar