Autoridades y responsables de la investigación visitan los hallazgos. / J. U.

Huéscar saca a la luz varios paños de la muralla nazarí

Los tramos, construidos en tapial con materiales del entorno, se han descubierto entre las calle Nueva y Carril

JOSÉ UTRERA GARCÍA Baza

Huéscar era ya en época medieval una de las villas amuralladas más relevantes de la zona de frontera entre el reino nazarí de Granada y las tierras de la Corona de Castilla. Su sistema defensivo era uno de los más completos, compuesto por foso, muralla y torres de gran dimensión. Parte de este legado acaba de volver a ver la luz en el centro urbano del municipio.

Gracias a un estudio arqueológico promovido por el consistorio oscense, una serie de paños de la muralla y parte de lo que fue una torre defensiva del recinto acaban de ser redescubiertas. La intervención, que ejecutan las arqueólogas Eva Montilla Jiménez, Inmaculada Madrid Quintero y Elena Navas Guerrero, forma parte de un importante proyecto de protección, conservación y puesta en valor de estos elementos medievales cuya pervivencia en el tiempo necesitaba ser probada. El objetivo final es, como recalcan desde la localidad, «dar a conocer a la ciudadanía el pasado histórico de Huéscar para que puedan disfrutar de tan rico patrimonio».

Hasta el momento, los trabajos realizados evidencian que la técnica de la muralla es el tapial. Se trata de un modelo conocido y habitual en otros recintos defensivos coetáneos. Para su construcción, como era costumbre entonces para evitar un encarecimiento de la actuación, se emplearon materiales del entorno.

Así, los trabajos han permitido recuperar el alzado de los muros hasta el equivalente a una segunda planta. El grosor de la cerca, por otra parte, alcanza el metro y medio. Al mismo tiempo, las arqueólogas han documentado grafitos históricos de distinta temática, como cruces y cuentas o elementos de cálculo, con cronología estimada de los siglos XVIII y XIX. En algunos casos, los dibujos siguen el modelo de la Cruz de Caravaca, y en otros, se representa una decoración de filigrana como si estuviese hecha de metal.

Tesis

La tesis que manejan las responsables del estudio es que, tal y como era costumbre en la época de su creación, los dibujos estuviesen vinculados de alguna manera con la zona en la que se ubicaba el tramo de la cerca localizada, un barrio en el que habitaba la población morisca de Huéscar.

Los trabajos, por otra parte, han arrojado luz sobre la evolución histórica de la muralla. Como revela, a partir del XIX se permite la urbanización y la construcción para uso civil en los solares cercanos a los paños, donde se levantaron viviendas que ocultaron las antiguas protecciones.

La apariencia también varió en ese periodo, aunque afortunadamente, como se puede comprobar en los restos hallados, se han conservado elementos de toda la historia de esta esquina noroeste de la ciudad de Huéscar.

Así, como recuerdan, el resultado es una fotografía que aporta información tanto de la construcción del sistema defensivo urbano de época nazarí, con lienzos de muralla y una torre rectangular, como de su desaparición después de que se autorizara la demolición parcial de las tapias y la urbanización de viviendas tanto en la delantera como en la trasera de los muros.