Bienvenido Martínez Navarro en Dmanisi observado lo fósiles del licaón / IDEAL

Hallan en Georgia dientes de un antepasado del lobo que confirman los hallazgos de Orce

Los restos descubiertos en Dmanisi avalan que el animal cuyo cráneo se encontró en Venta Micena era un gran depredador que ayudaba a los débiles

JOSÉ UTRERA ORCE

Se llamaba Canis (Xenocyon) lycaonoides y era un antepasado del lobo que convivió con los ancestros de la raza humana hace 1,6 millones de años. Un ejemplar de cráneo de este animal se expone en el Museo de Orce, tras hallarse en el yacimiento de Venta Micena en 1995, y ahora, un equipo de científicos ha encontrado dientes de este mismo animal en el yacimiento de Dmanisi, en Georgia, dentro de la región del Cáucaso, situada entre el mar Negro y el Caspio. Este yacimiento tiene una datación de 1,8 millones de años, y es mundialmente conocido porque allí se encontraron las primeras evidencias de presencia humana fuera de África. Dicha fama se basa en el hallazgo de cinco cráneos humanos muy completos junto a abundantes restos fósiles de esqueleto postcraneal y una importante cantidad de piedras talladas y utilizadas por nuestros antepasados.

Dmanisi también muestra uno de los mejores registros de fauna fósil para el Pleistoceno inferior en todo el continente euroasiático, sólo comparable a la cuenca de Baza y, especialmente Orce. En este contexto, la investigación sobre los carnívoros fósiles desarrollada por un equipo internacional ha descrito, por primera vez, varios ejemplares de dientes, correspondientes a un lobo fósil hipercarnívoro de gran tamaño, el Canis (Xenocyon) lycaonoides, antepasado del lobo pintado que actualmente puebla las sabanas africanas, Lycaon pictus. Este hallazgo ha sido publicado en la revista Scientific Reports, del grupo Nature.

El estudio que emparenta ambos yacimientos ha sido liderado por el paleontólogo florentino Saverio Bartolini Lucenti, junto a Lorenzo Rook, de la Universidad de Florencia; David Lordkipanidze del Museo Nacional de Georgia, además de los paleontólogos Joan Madurell-Malapeira del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP-CERCA) y de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB); Paul Palmqvist de la Universidad de Málaga (UMA), y Bienvenido Martínez-Navarro, Profesor de Investigación ICREA adscrito al Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES-CERCA) y a la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona (URV), quien, conjuntamente con Saverio Bartolini Lucenti, han sido los coordinadores de la investigación.

Los análisis anatómicos y morfométricos de los especímenes fósiles de Dmanisi, junto con datos provenientes de otros yacimientos, especialmente de Orce, muestran que esta especie era un perro superdepredador hipercarnívoro de gran tamaño, lo que sugiere que se trataba de una especie similar al actual Lobo Pintado, que presenta el comportamiento social altruista –es decir, que ayuda a los miembros más desfavorecidos de la manada– más desarrollado entre todos los carnívoros. Por supuesto, el Canis (Xenocyon) lycaonoides fue una especie importante en el escenario ecológico donde los primeros representantes del género Homo sobrevivieron y evolucionaron.

El ejemplar granadino

El hecho de que fuera altruista se demuestra por el hecho de que el cráneo hallado en Venta Micena, el espécimen VM7000, expuesto en el Museo de Orce, es asimétrico y muestra la carencia de varios dientes, lo que imposibilitaría al individuo participar en la caza. Pese a ello, sobrevivió varios años gracias a la ayuda del resto de la jauría.

Curiosamente, el cuidado social altruista también se describió en los humanos fósiles registrados en Dmanisi a partir de un cráneo y una mandíbula desdentados, los especímenes D3444 y D3900, correspondientes a un individuo humano anciano, cuyo alimento debió ser suministrado por sus congéneres. Esto sugiere un comportamiento paralelo en los humanos y en este gran carnívoro.

Según el profesor Bienvenido Martínez, «el origen de los perros de caza africanos hay que buscarlo en Asia. Estas formas aparecieron en China en la base del Pleistoceno, hace alrededor de 2,5 millones de años, y luego se dispersaron por Europa y África en torno a la edad del yacimiento de Dmanisi, hace entre 2 y 1,8 millones de años».

Curiosamente, los humanos, procedentes de África, se dispersaron al mismo tiempo en Eurasia, siguiendo la misma ruta, pero en sentido contrario. « Finalmente, estos perros salvajes desaparecieron de Europa y Asia un millón de años después, durante la transición del Pleistoceno inferior al medio, hace entre 800.000 y 900.000 años, pero sobrevivieron en África hasta nuestros días», precisa Bienvenido Martínez.

Los homínidos y los lobos pintados fósiles, Canis (Xenocyon) lycaonoides, ambos registrados en Dmanisi al comienzo de su dispersión por el Viejo Mundo, son las únicas dos especies de mamíferos del Pleistoceno inferior con un comportamiento altruista demostrado hacia los miembros de su grupo, un tema discutido durante más de un siglo en biología evolutiva.