Detenidos en Cúllar tras arrojar por la ventanilla de su coche una pistola al encontrarse con un control

Detenidos en Cúllar tras arrojar por la ventanilla de su coche una pistola al encontrarse con un control

Los agentes de la USECIC habían desplegado un control de carretera en la A-92 a la altura del municipio cullarense

JOSÉ UTRERA GARCÍACÚLLAR

La Guardia Civil ha detenido a dos individuos subsaharianos, de 35 y 38 años de edad respectivamente, que actualmente residen en Murcia, como presuntos autores de un delito de tenencia ilícita de armas.

Los detenidos arrojaron por la ventanilla del vehículo en el que viajaban un bolso riñonera que contenía una pistola de calibre 9 mm., al encontrarse en la A92-N con un control de carretera de la Guardia Civil.

El control lo había desplegado la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia de Granada (USESIC) a la altura del kilómetro 58, en el término municipal de Cúllar, para los vehículos que viajaban sentido Puerto Lumbreras (Murcia).

Uno de los agentes de la USECIC que estaba situado en el primer escalón del control, observó que los ocupantes de un turismo BMW habían arrojado por la ventanilla un bolso riñonera unos 400 metros antes. La Guardia Civil interceptó el vehículo en el punto de control y mientras los agentes allí desplegados identificaban a los ocupantes del coche, el guardia civil que había visto volar el bolso desde dentro del automóvil lo recuperó y comprobó que contenía una pistola Beretta de 9 mm. cargada y en disposición de ser utilizada; y que además contenía lo que parecía ser un fajo de billetes de 50 euros, aunque sólo eran reales los primeros y los últimos, el resto eran papeles en blanco, lo que hace sospechar a los agentes que los ahora detenidos pudieran ser estafadores y que se dedicaran al timo de los billetes tintados.

Estafadores

Se trata de una estafa muy peculiar. Una persona contacta con la víctima, normalmente un empresario, con la finalidad de realizar la compra de un considerable número de productos de su empresa y le proponen, tras ganarse su confianza, un 'negocio redondo': multiplicar su dinero en efectivo.

El estafador demuestra a su víctima cómo es capaz de convertir papel normal en billetes de curso legal, empleando para ello una serie de productos químicos y algunos billetes auténticos.

Una vez convencida la víctima, esta y el estafador conciertan un nueva cita. Es entonces cuando la víctima ha de aportar una importante cantidad de billetes para, mediante el método que el estafador le había mostrado con anterioridad, multiplicar la cantidad de dinero aportada.

En el momento de realizar el supuesto proceso de tintado de los billetes, el estafador se pone manos a la obra con unos recortes de papel, unos productos químicos y los billetes originales aportados por el empresario, con la intención de multiplicar por tres o por cuatro dichos billetes. Durante este proceso es cuando el estafador despista a la víctima y le hurta todo el efectivo que había aportado, devolviéndole un paquete donde el primero y el último son billetes originales, mientras que el resto son recortes de papel sin valor.