Una granja de ganado ovino en la comarca de Baza. / josé utrera

Detectan un nuevo foco de viruela ovina en Cúllar e investigan otro en Benamaurel

Los servicios veterinarios de la Junta han visitado ya 170 explotaciones ganaderas en la comarca de Baza para intentar frenar la expansiónde la enfermedad

JOSÉ UTRERA Cúllar

La intensificación de la vigilancia llevada a cabo por los Servicios Veterinarios Oficiales (SVO) a raíz de la notificación el pasado 22 de septiembre de la presencia de virus de Viruela Ovina y Caprina (VOC) en una explotación de ovino en el municipio de Benamaurel ha permitido la confirmación de dos nuevos focos confirmados de enfermedad, uno en el municipio de Cúllar, ubicado a pocos kilómetros de Benamaurel y dentro de la zona de vigilancia de 10 kilómetros, y otro en el municipio de Villaescusa de Haro, en la provincia de Cuenca, así como la detección de otra explotación clínicamente sospechosa en este último municipio, de la que se está a la espera de los resultados del laboratorio. También hay fundadas sospechas de una segunda explotación ganadera en Benamaurel, pero faltan los resultados de los análisis. De confirmarse no sería un nuevo foco, ya que se encuentra muy cerca del foco inicial.

El nuevo foco detectado en el municipio de Cúllar se encuentra en una explotación de ovejas de reproducción para producción de carne con un censo de 170 ovejas y 20 cabras. La sospecha se originó por la detección de signos clínicos y lesiones compatibles con la enfermedad en una oveja durante la visita de los servicios veterinarios a la explotación el día 23 de septiembre, en el marco de las visitas oficiales realizadas en todas las explotaciones incluidas en la zona de restricción. A consecuencia de ello, se realizó la correspondiente toma de muestras oficiales para su análisis en el Laboratorio Central de Veterinaria (LCV) del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA)en Algete (Madrid), Laboratorio Nacional de Referencia para la enfermedad en España, donde se ha confirmado el resultado positivo al virus de viruela ovina por PCR.

Los veterinarios adscritos a la Oficina Comarcal Agraria de Baza (OCA) siguen trabajando sin descanso, visitando explotaciones ganaderas que ya suman 170, muchas de ellas han sido revisitadas y otras lo van a ser en breve para intentar acotar lo antes posible esta enfermedad.

En Castilla-La Mancha

En el marco de la investigación epidemiológica realizada por la detección de movimientos de corderos desde el municipio de Benamaurel que tenían como destino explotaciones en la provincia de Cuenca, los veterinarios de Castilla-La Mancha han notificado la detección de un tercer foco de la enfermedad en un centro de concentración de ovino localizado en el municipio de Villaescusa de Haro, en la provincia de Cuenca, con un censo total de 1.070 ovejas y 14 cabras, en el que se detectaron síntomas y lesiones clínicas en una oveja. El laboratorio confirmó el positivo.

En este mismo municipio de Villaescusa de Haro se está investigando además una nueva explotación de ovino sospechosa que está pendiente del análisis de las muestras.

Entre las medidas que se están adoptado en las ganaderías confirmadas mediante análisis y declarada focos de viruela por el MAPAse incluye el sacrificio de los animales, la eliminación de los cadáveres en planta de transformación, la limpieza y desinfección oficial de la explotación, el establecimiento de una zona de protección de 3 kilómetros y una de vigilancia de 10, con refuerzo de medidas de bioseguridad y vigilancia en las explotaciones, así como la aplicación de medidas de restricción de movimiento de animales y productos y la investigación epidemiológica para tratar de identificar el origen del virus, aún bajo estudio, así como los posibles contactos de riesgo que se hayan podido dar, entre otras.

Los focos confirmados hasta ahora han sido comunicados a la Comisión Europea a través de ADIS, que procederá a la aprobación inmediata de un reglamento ad hoc con la delimitación de la zona de protección y vigilancia alrededor de los nuevos focos declarados y las medidas de salvaguarda a adoptar.

Casos esporádicos desde 1968

La viruela del ganado ovino y caprino es una enfermedad de origen vírico que se consideraba erradicada en España desde 1968, si bien se habían detectado casos esporádicos dentro de la UE, los últimos en Grecia y Bulgaria en el año 2014. Asimismo, permanece de forma endémica en África, Oriente Medio y Asia.

Asimismo, cabe recordar que se trata de una enfermedad no zoonósica que afecta exclusivamente a las especies ovina y caprina, sin que en ningún caso pueda transmitirse al ser humano, ni por contacto directo con los animales ni a través de productos de los mismos.