Excavaciones en el yacimiento del Cerro del Real en Galera / Maria Oliva Rodriguez Ariza

Descubren uno de los accesos al yacimiento del Cerro del Real en Galera datado entre siglos I a.C. y I d.C.

La excavación ha sido promovida por el Ayuntamiento de Galera y la Diputación de Granada

JOSÉ UTRERA GALERA

La excavación de la Muralla Este de Tútugi (Cerro del Real, Galera, Granada) ha puesto al descubierto uno de los accesos antiguos al yacimiento del Cerro del Real. Los trabajos se han desarrollado durante el mes de junio por parte de un equipo del Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén, dirigido por la profesora Mª Oliva Rodríguez-Ariza.

La actividad está promovida por el Ayuntamiento de Galera y subvencionada por la Diputación de Granada, dentro del Programa Provincial de Conservación y Uso del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico Rural 2021-22.

El Cerro del Real se sitúa junto al casco urbano de Galera y coge su nombre por el campamento que Don Juan de Austria instaló en el asedio de Galera en 1570, tras la sublevación de los moriscos de la comarca. Este yacimiento tiene una larga perduración en el tiempo que va desde aproximadamente el año 1000 a.C. hasta el fin del mundo romano. La ocupación del lugar comienza con una aldea de cabañas circulares y ovales pertenecientes al Bronce Final, sobre las que se superponen un oppidum ibérico y la ciudad romana.

La excavación se ha desarrollado en su parte oriental, al exterior de los farallones rocosos que delimitan la superficie del poblado, en la zona donde existe una ligera depresión que se aprovechó para instalar uno de los accesos peatonales. La abrupta topografía de la zona, con un fuerte desnivel, ha hecho que la zona se haya aterrazado. En la excavación se han detectado 3 terrazas que presentan escaleras y rampas de acceso entre ellas, lo cual indica un acceso en zigzag que podría desarrollarse por toda la ladera desde la base de la cañada, por los restos de muros que se observan en superficie. Destaca la terraza superior que se ha construido cortando el terreno y encastrando un gran muro de unos 15 m de largo, con sillares rectangulares puestos en horizontal junto con otros en vertical. Un muro paralelo a este, realizado con piedras más pequeñas, conforma una plataforma de unos 3 m de ancho, con una ligera inclinación hacia la zona donde se sitúa el acceso al poblado. En esta terraza se han detectado dos niveles de pavimento, un primero realizado con piedras planas, al que se superpone un segundo realizado con piedras más pequeñas e irregulares.

En la tercera terraza se ha detectado una posible casa de unos 4 m de ancho, donde se han documentado un pavimento de tierra apisonada y abundante materia orgánica. Esta terraza presenta una pequeña calle de entre 1-1,5 m de ancho, por la que se accede a esta casa. También se documentado 3 silos excavados en la roca en la zona sur de la excavación, que, junto con los existentes en la zona baja de la ladera, sugieren que junto al acceso al poblado se sitúo una zona de almacenes o zona artesanal.

La datación de este conjunto aún este en estudio, aunque por el material cerámico recuperado, donde encontramos cerámica ibérica junto con cerámica campaniense, sigillatas itálicas y algunas hispánicas, podemos apuntar a un momento entre los siglos I a.C. y I d.C. Indica la directora de los trabajos de campo e investigación Maria Oliva Rodriguez.

Junto a los trabajos de excavación y documentación se ha comenzado la toma de muestras para la realización de múltiples disciplinas científicas que intentarán dilucidar cuestiones que ayudarán a conocer mejor las estructuras recuperadas y las actividades allí realizadas. Así, a través de la flotación del sedimento se recuperan carbones, que la antracología analiza para saber la vegetación que existía y la madera que se empleó en la construcción, y semillas, que analiza la carpología para saber los cultivos que se hacían. Los análisis de las pastas cerámicas definirán si las vasijas son de fabricación local o foránea y su tecnología de fabricación.

El Cerro del Real es uno de los grandes poblados multifásicos, destacando en su fase ibérica, donde adquiere el nombre de Tútugi y se desarrolla una extensa necrópolis tumular que actualmente está restaurada y que se puede visitar. La investigación de este lugar ayudará conocer mejor el final de nuestra prehistoria y el paso al mundo ibérico y romano de la parte norte de la provincia de Granada.

Enmarcadas en las actividades de transferencia, se ha realizado unas jornadas de puertas abiertas en el yacimiento para que la gente interesada pudiera disfrutar de una visita guiada a la excavación.

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