Cuevas del Campo mantiene viva la tradición del Santo Ángel con la procesión y el reparto de rosquillas
La localidad celebró el 2 de octubre una de sus jornadas más arraigadas
Baza
Cuevas del Campo volvió a rendir homenaje al Santo Ángel el pasado 2 de octubre con una jornada en la que la tradición religiosa, la ... participación vecinal y la convivencia volvieron a ocupar un lugar destacado. La celebración reunió a vecinos y vecinas, en una cita que conservó algunas de sus costumbres más representativas y sumó este año una propuesta festiva para prolongar el encuentro durante la tarde.
Los actos comenzaron a las 11.00 horas con la tradicional procesión del Santo Ángel, a la que siguió la celebración de la Eucaristía, uno de los momentos centrales de la jornada. A la salida de la misa tuvo lugar uno de los rituales más esperados por los asistentes: el reparto de las tradicionales rosquillas del Santo Ángel, previamente bendecidas durante la ceremonia religiosa.
Este reparto constituye una de las señas de identidad de la festividad y representa una costumbre que ha pasado de generación en generación. Más allá de su carácter religioso, las rosquillas simbolizan la colaboración y el compromiso de los vecinos con una celebración que forma parte de la memoria colectiva de Cuevas del Campo.
Antiguamente, la elaboración de rosquillas del Santo o de la suerte, era posible gracias a las aportaciones de los propios habitantes del municipio, que contribuían con trigo y otros productos en función de sus posibilidades. Aquella forma de colaboración vecinal evolucionó con el paso de los años y dio paso a las aportaciones económicas destinadas a sufragar la compra de las rosquillas que posteriormente se distribuyen entre los asistentes.
Aunque ha cambiado la manera de organizar esta tradición, se ha mantenido su esencia: compartir, participar y contribuir colectivamente a una celebración que pertenece al conjunto del pueblo. El reparto se convirtió así, una vez más, en un momento de encuentro entre vecinos de distintas generaciones, unidos por una costumbre que continúa teniendo un significado especial en la localidad.
Reconocimiento
La festividad tuvo también un componente de reconocimiento institucional y social. El Santo Ángel es el patrón de la Policía Local, motivo por el que la celebración religiosa incluyó un homenaje a los agentes del municipio y a la labor que desempeñan en materia de seguridad ciudadana.
La jornada contó asimismo con la participación y el reconocimiento a Protección Civil y a la Guardia Civil, con una invitación especial a los vecinos de Cuevas del Campo que desarrollan su trabajo en estos cuerpos, tanto en la propia localidad como en otros municipios.
Con este gesto, el Ayuntamiento puso de relieve la dedicación de quienes trabajan diariamente para proteger a la ciudadanía y atender las necesidades de la población.
La principal novedad de este año fue la incorporación de una verbena por la tarde. La iniciativa amplió el programa tradicional con una propuesta destinada a prolongar la jornada y ofrecer a los vecinos una nueva oportunidad para reunirse con familiares, amigos y seres queridos.
El Día del Santo Ángel volvió a poner de manifiesto la importancia de conservar las tradiciones locales como parte del patrimonio cultural y sentimental de Cuevas del Campo. La procesión, la misa y el reparto de miles de rosquillas mantienen una continuidad histórica que permite transmitir las costumbres a las nuevas generaciones, mientras que las nuevas iniciativas contribuyen a adaptar la celebración a los tiempos actuales.