Impotencia entre los propietarios de cortijos de Baza ante los continuos robos

Cortijo La Garita, objeto de tres robos este mismo año./
Cortijo La Garita, objeto de tres robos este mismo año.

La Garita, en el Campo del Jabalcón, ha sufrido ya 20 robos, tres este mismo año y el último hace unos días

JOSÉ UTRERABaza

El Cortijo de la Garita es uno de tantos que hay en el campo de Jabalcón, una finca familiar que desde hace cientos de años ha pertenecido a sucesivas generaciones de esta familia bastetana. En los últimos años ha sido el blanco de más de una veintena de robos que ha sumido a sus dueños en una gran impotencia «Es una sensación constante de indefensión. Cada mañana cuando llegamos a las puertas del cortijo vamos con el corazón en un puño por si esa noche han vuelto a entrar»

Y ha vuelto a ocurrir, hace apenas unos días, el último robo arrasó con unos 2.000 kg de trigo y cebada preparados para comenzar la siembra en breve. «Hace unas noches le robaron las gallinas a un vecino y mi trigo es para engordarlas». Es la conclusión de Antonio Muñoz, propietario del Cortijo La Garita, que narra con grandes dosis de impotencia, rabia y frustración el último asalto.

En lo que va de año han sido tres robos con diferentes suertes: el menaje de cocina completo que había en la finca, bidones cargados de gasoil extraídos del tractor y del grupo electrógeno, pájaros de perdiz con todo su ajuar, así como herramientas y aperos agrícolas. «Las pérdidas de nuestras pertenencias duelen, pero lo que más me indigna es la sensación de que no tengo aquí nada mío, que todo está abierto para que el ladrón que quiera disponer de lo que hay aquí entre y lo coja»

La sucesión de robos contante ha estado seguida de sus correspondientes denuncias a la Policía, que en casi todas las ocasiones tienen indicios de quiénes son los ladrones y dónde viven, sin embargo, la sucesión de robos no cesa. «Estos 3 últimos robos son idénticos. La Policía me reconoce que los han hecho los mismos y que saben quiénes son. Nos dicen que en cada nuevo robo evitan los errores que hayan podido cometer en los anteriores», apunta.

Los propietarios de cortijos afectados en la zona comparten la misma sensación de desprotección e impotencia que Antonio Muñoz y asisten a la sucesión de pequeños robos que no cesa y que les hace perder los recuerdos y propiedades familiares, así como el apego a fincas centenarias que antes fueron hogares y lugares de trabajo y sustento de sus familias.

Mientras esta situación se perpetúa, cada mañana Antonio Muñoz vuelve a llegar a las puertas de su cortijo con un pellizco en el estómago por si esa noche su finca ha vuelto a ser desvalijada.

16 años de robos

Muchas propiedades del Camino de Cortes y del Canal de Jabalcón están protegidas por vallas y cámaras de seguridad, y aun así, son asaltados generalmente de noche. Los robos se vienen produciendo desde el año 2003. Ese año hubo una oleada de robos, cuatro en un mismo fin de semana. Los cortijos asaltados fueron La Garita, El Milagro y los dos cortijos de Romero. En el primero de ellos causaron destrozos en puertas y enseres, consumieron bebidas alcohólicas, y sacaron un vehículo de su cochera, al que causaron múltiples daños. En este mismo cortijo robaron una motocicleta, que sus propietarios encontraron abandonada en el camino de Cortes. En otro de los cortijos llegaron a realizar un butrón dentro. 16 años después de los primeros robos, la situación no parece mejorar. Afortunadamente casi ninguno de los cortijos robados están habitados, pero sí son utilizados por sus propietarios para guardar aperos agrícolas y maquinaria y el ganado de que disponen.