El triatleta bastetano que ocupo la quinta posición de la clasificación absoluta, relata en primera persona como vivió la Medio Ironman.
Cuando ves que todo va saliendo y te sientes seguro, estás bien...
Es la misma sensación que viví el año en que aprobé mis oposiciones al cuerpo de maestros, por fin con plaza, después de tantos años de estrellarme contra la suerte, los puntos, etc.Recuerdo que en esas últimas oposiciones todo se dio, desde el primer día, desde el primer momento, recuerdo como se iban alineando los astros y todo fluía con naturalidad, enseguida tuve la sensación de que ese año era el mío, y efectivamente, porque no solo es la preparación que lleves, ya que cada año iba lo mejor preparado que podía y sabía, y nunca se daba, sino también ese factor X que acompaña o no acompaña y que acaba marcando las diferencias.Pues este año, por lo que sea, bien por la acumulación de temporadas de entrenos que van dando su fruto, bien por ajustes en algunos aspectos que se pueden considerar imprescindibles, por tener la fortuna de estar rodeado de gente que hace que todo sume o simplemente por tener la suerte de no enfermar o no lesionarte gravemente... el caso es que vuelvo a tener esa confianza y esa seguridad del que sabe que lo tiene todo consigo y eso, te da puntos.