Culebras en el camino hacia Santiago de la Espada

 Culebras en el camino hacia Santiago de la Espada
  •                                                                                                                                                                                 Juan Antonio Díaz Sánchez                                                                            (Centro de Estudios Históricos de Granada y su Reino)   Santiago de la Espada es una preciosa villa enclavada en la majestuosidad de la Sierra de Segura (provincia de Jaén). Ésta limita al noreste con la provincia de Albacete, al oeste con la comarca de ?Las Villas? y al sur con la comarca de Huéscar al norte de la provincia de Granada. Santiago de la Espada es un paraíso terrenal, una bella comarca cuya vida es la sierra, y la hospitalidad y simpatía de sus gentes. Según nos informa el Mapa Topográfico Nacional (MTN), esta villa cuenta con una altitud de 1.340 metros y una superficie de 684 Km2. Según el INE, en la actualidad cuenta con una población de 4.131 habitantes.

Debemos de tener en cuenta que este número de habitantes no está concentrado únicamente en el pueblo, sino que se reparte en muchas aldeas, como por ejemplo es ?La Matea?. En la actualidad Santiago de la Espada ?antigua ?Puebla de Santiago? y, más antiguamente aún, ?El Hornillo?? se unió a la localidad de Pontones, pasándose a denominarse municipio de ?Santiago-Pontones?, en 1975. Santiago de la Espada es una tierra llena de historia y de tradiciones. Las primeras ocupaciones humanas las tenemos datadas en el Neolítico, dando origen posteriormente a las ocupaciones íberas, romanas y musulmanas. Esta comarca de Segura fue reconquistada por la Orden de Santiago, una de las cuatro órdenes militares hispánicas, por lo que estas tierras permanecieron bajo su custodia hasta que en 1525 se funda un núcleo poblacional denominado ?El Hornillo?. En 1570, el rey Felipe II la declara aldea dependiente de la jurisdicción de Segura de la Sierra, variando el nombre dentro del marco de la oficialidad por el de ?Puebla de Santiago?; y finalmente, debido a las necesidades hacendísticas de la corona, el 30 de noviembre de 1637, fue intitulada villa por carta de exención sancionada por Felipe IV. Será durante la década de los Años 70 del siglo XVIII, con el reinado de Carlos III ?el rey Ilustrado? cuando adopte su actual nombre: Santiago de la Espada.En cuanto a las tradiciones de esta bella localidad, debemos de destacar la festividad de su patrón, San Roque; en honor a éste se celebran la feria y fiestas mayores de la localidad en la segunda quincena de agosto, con la tradicional suelta de reses bravas. En la festividad de Santa Quiteria ?el día 22 de mayo? hay costumbre de ir al campo en compañía de familiares y amigos para degustar allí el tradicional ?hornazo?. La fiesta de Santiago Apóstol que da nombre a la villa se celebra el día de su onomástica, 25 de julio. Por último, destacaremos la antigua costumbre que había en torno al día de San Sebastián (20 de enero) de amasar pan y repartirlo entre los más necesitados de la villa, a esos panes se les conocía popularmente con el nombre de ?caridades?.Como podemos ver en estas breves notas de historia y antropología, Santiago de la Espada es una villa preciosa, llena de historia y tradición, un paraje natural muy bello, enclavado en lo alto de las montañas de la sierra de Segura. La verdadera pena es que ésta sea tan desconocida, en gran medida, por las malas comunicaciones que tiene. Hace un par de semanas estuve visitando a una buena amiga que es ?santiagueña?, les puedo asegurar que es toda una aventura transitar por las deleznables vías de acceso que llevan hacia este precioso ?Edén?. Al terminar la carretera que lleva a La Puebla de Don Fadrique y, una vez pasada esta localidad, hay una bifurcación de la misma: la carretera de la derecha nos lleva hacia Almaciles ?última aldea de Granada? y a Caravaca de la Cruz (Murcia). Se trata de una carretera de doble sentido con arcén y que se puede discurrir a una velocidad media, salvo en los tramos que está reducida ésta, de 100 km/h. La carretera de la izquierda nos indica la dirección ?Santiago de la Espada?. Tener que coger esta dirección para poder ir a Santiago de la Espada es una verdadera osadía. Desde Granada hay otra opción, pero es aún más arriesgada, que la carretera convencional sin arcén y de sierra, con mal pavimentación y múltiples curvas tortuosas que hemos mencionado anteriormente. Se trata de la carretera convencional que va desde Huéscar a entroncarse con la anterior pasando por el puerto de ?La Losa?, es aún más estrecha y quizá más peligrosa que la otra. La tercera opción que tendría para poder transitar por una carretera medio segura sería ir desde mi lugar de residencia ?Caniles? hasta Úbeda, desde esta ciudad coger la N-322 hasta Puente de Génova y de ahí por la A-317 hasta Santiago de la Espada, si sumamos la distancia, tendríamos que recorrer más de 300 Kms. para poder ir, dando una vuelta tremenda, a Santiago de la Espada. Cuando uno va por estas carreteras comarcales de sierra y se cruza con un autobús o un camión es un verdadero peligro, primero, por la escasa visibilidad que hay, y segundo, por la estrechez de la carretera que con mucha dificultad pueden pasar dos vehículos que se crucen en sentido opuesto. Para más peligro, las dos carreteras que hemos mencionado no tienen las suficientes medidas de seguridad: quitamiedos, carriles de frenado, etc. Tienen curvas muy cerradas, pendientes de un considerable porcentaje y, en general, un mal estado de conservación.Si ya los malos accesos a esta preciosa comarca son un problema y un repulsivo para el turismo rural, no les quiero decir cuando nieva. Debido a su considerable altitud, las nevadas en la época invernal son bastante frecuentes. Los ?santiagueños? quedan totalmente aislados, no pueden salir del pueblo y las carreteras inmediatamente quedan cortadas. Por otro lado, si se produce un accidente o un vecino sufre una enfermedad grave los hospitales generales más cercanos son el de Baza (a 100 Kms., dos horas de viaje) y el de Úbeda (a 113 Kms., dos horas y cuarto de viaje), también pueden ser trasladados al hospital de alta resolución de la Puerta de Segura (a 56?3 Kms., una hora y cuarto de viaje) pero ahí no se pueden tratar múltiples dolencias o tener acceso a determinados médicos especialistas. Lo más sorprendente es que los enfermos graves han de ser trasladados a estos hospitales en helicóptero y el pueblo no tiene un aeródromo para facilitar el aterrizaje y despegue del mismo.Para ir concluyendo este artículo, quiero poner de manifiesto que la comarca de Segura en general y la villa de Santiago de la Espada en particular son unos bellísimos parajes terrenales, que ofertan unas grandes posibilidades y expectativas en cuanto se refiere a la explotación del sector servicios: turismo rural, turismo cinegético, de pesca, micológico... Explotación del sector primario con la ganadería ?denominación de origen del ?cordero segureño?? y las  manufacturas artesanales. Todo ello podría ser una auténtica realidad si esta maravillosa tierra estuviera bien comunicada y no sumida en el abandono político y social en la que encuentra. ¿Es que los ?santiagueños? no pagan sus impuestos igual que el resto de andaluces? ¿Es que esta zona septentrional de la provincia de Jaén no pertenece a Andalucía para que desde el gobierno de la Junta no se atienda sus necesidades más básicas como es debido? los habitantes de Santiago de la Espada pagan sus impuestos como todos los ciudadanos de este país y son tan andaluces como lo pueden ser los sevillanos, malagueños, jiennenses, granadinos o gaditanos. Por consiguiente, merecen estar bien comunicados y tener unos servicios mínimos que sean eficaces y eficientes. De esta forma surgiría el despertar económico de esta villa de Santiago de la Espada como el ?Ave Fénix?, según nos dice la mitología, renacía de sus cenizas una vez que se incineraba. Con estas reflexiones pretendo estimular e instar a los políticos que corresponda y a las instituciones que sean competentes para que no olviden más a esta tierra, se acuerden de ella y que a pesar de los tiempos de crisis que ahora nos toca vivir las inversiones en esta tierra son fundamentales para que se pueda llevar a cabo el despertar económico de las misma. De esa forma, ella contribuiría, en la medida de sus posibilidades y ofertando sus múltiples recursos naturales, al resurgir económico de Andalucía y España.