Nueva exposición en el Museo José de Huéscar / J. UTRERA

El museo José de Huéscar renueva su exposición con 'Los aventureros del macromundo'

El edificio del antiguo Pósito acoge el legado del dibujante español autor de una extensa obra que incluye Rintintín y el Cano Rusty o Hazañas Bélicas

JOSÉ UTRERA GARCÍA Baza

Huéscar dispone desde hace años un museo dedicado íntegramente a la obra del famoso y prestigioso dibujante José Antonio de Huéscar Garví. El museo de encuentra en el edificio del antiguo Pósito y es un de las grandes atractivos turísticos y culturales del municipio oscense.

Recientemente, el Ayuntamiento ha realizado una serie de mejoras poniendo estores en toda la sala para mejorar la conservación de las obras expuestas. También se ha arreglado el suelo de madera acuchillado, barnizado y eliminado las imperfecciones que tenía. Se han comprado dos muebles planeros para mejorar la conservación y el almacenaje de la colección y se ha cambiado la exposición para exponer 'El mundo del macromonde', un cómic completo ilustrado por José de Huéscar que cuenta una historia de aventura con unas ilustraciones de gran calidad.

La nueva exposición ha sido montada bajo la dirección de Pablo Morales, director de la Escuela de Arte de Huéscar, a iniciativa del Concejal de Cultura, Alicia Rodríguez, quien indica que la intención es ir cambiando la exposición cada seis meses. Esta vez, el tema favorito de José de Huéscar el 'Far West' ha quedado almacenado para dar paso a 'Las aventuras de macromonde', un cómic creado en el año 1982.

Huéscar como apellido

La coincidencia del apellido Huéscar fue lo que propició que el legado del dibujante español afincado en Francia llegara a lo localidad oscense en el mes de julio del 2010. Desde entonces, gran parte de la obra del autor de cómic tan famosos como ' Rintintín' y 'El cabo Rusty', 'Hazañas bélicas', 'Alicia', 'Brigada secreta' y otros muchos, incluidas las láminas originales del cómic 'Gastón Febus y el Príncipe Negro', publicado en Francia en 1985 por la famosa editorial Loubatéres, con textos de Pierre Tucco-Chala e ilustraciones de José de Huéscar. La historia está basada en parte de la vida del famoso Gastón III, conde de Foix (1331-1391). Relata las turbulentos tiempos de la guerra de los Cien Años en el ducado de Borgoña.

José Antonio de Huéscar nació en Albacete el 27 de agosto de 1938 y murió en 2007 en Francia, donde residía desde hacía décadas y donde era un prestigioso dibujante de tebeos y libros. Justo antes de fallecer donó su patrimonio artístico (miles de páginas originales, esculturas, cuadros, bocetos, libros de arte, equipos de dibujo...) a la ciudad de Huéscar, con la que él no tenía relación, exceptuando la casualidad de su apellido. La donación inicial se vio aumentada por una serie de dibujos y pinturas cedidas por su hermana Mari Carmen de Huéscar Garví. Los familiares de José de Huéscar han visitado en varias ocasiones el museo, la última coincidiendo con la inauguración de la exposición 'Los aventureros del macromundo'.

El legado de José de Huéscar, está compuesto por miles de dibujos, entre los que hay ejemplares de cómic y libros ilustrados por el autor como los del famoso perro Rintintín o las 'Aventuras de Mowgli' de Rudyard Kipling para la editorial Vaillant. También trabajó parta la editorial Larausse, ilustrando 'La découverte du monde en BD' y 'L'Histoire du far West' con guion de Jean Ollivier. También hizo libros para niños y biografías como la del presidente de la República francesa Jacques Chirac.

El Ayuntamiento de Huéscar tiene editado un catálogo bajo el nombre de 'José de Huéscar, el legado de un apellido'. Una muy interesante publicación sobre la obra de Garví y otros muchos aspectos de su vida, incluido el día en el que falleció mientras se encontraba sentado en un sillón de su casa. A José de Huéscar le apasionaba todo lo relacionado con el 'Far West' y muestra de ello son los magníficos dibujos y cuadros que sobre este tema donó a la ciudad de Huéscar que han podido admirarse en las diferentes exposiciones celebradas hasta ahora.

Piezas de Norteamérica

Entre el legado dejado a Huéscar hay una mini exposición de piezas procedentes de Norteamérica, como un auténtico tocado de plumas de los indios americanos, un hacha india tomahawk o un cuerno en los que los soldados, cazadores y exploradores guardaban la pólvora para los mosquetones.

Además de dibujos e ilustraciones, el Ayuntamiento oscense recibió los utensilios y mobiliario de dibujante, así como un autorretrato. José de Huéscar, además de una fructífera y reconocida carrera, sobre todo en Francia, como pintor, dibujante, ilustrador y profesor de arte, se dedicó a la enseñanza de menores y adultos. Sus grandes aficiones fueron el dibujo, el deporte, la lectura y la música. Se identificó siempre con la música del Oeste americano, dibujando caballos, indios y caras de personas con grandes surcos.

También fue un gran deportista –cinturón negro en judo y ganador de varios campeonatos de natación, buceo, tiro olímpico y tiro con arco– y políglota; además de hablar español y catalán, también dominaba el italiano, inglés y francés.

La historia de cómo llegó el legado de José de Huéscar Garví es tan sencilla como inesperada. El entonces alcalde de Huéscar, Agustín Gallego recibió en 2006 un curioso correo electrónico de José de Huéscar donde ofrecía de forma altruista todo su legado artístico. Tras visitar al propio artista en Francia, el alcalde aceptó la donación con enorme gratitud y con el compromiso de conservarlo con el objetivo de mostrarlo al público.