Alicia Rodriguez y Mercedes Laguna durante la presentación del libro / IDEAL

Un libro recoge un siglo de la Historia de Huéscar por medio de la saga de los López Carbonero

Mercedes Laguna y Ramón Gómez son los autores de una nueva publicación del período comprendido entre 1850 y 1950

JOSÉ UTRERA HUÉSCAR

El Teatro Oscense, fue el escenario elegido para la presentación del libro «Titulados universitarios de Huéscar. La saga de los López Carbonero», escrito por Mercedes Laguna González y Ramón Gómez Laguna, y publicado por Torres Ediciones.

La publicación de 492 páginas, y 320 fotografías; con la incorporación de los datos extraídos de distintos archivos (el Universitario, el Archivo de Protocolos Notariales,—ambos en Granada—, el Archivo Histórico Municipal de Huéscar, el Archivo Histórico Nacional, entre otros), el libro supone un documento histórico valioso para la consulta sobre la historia de Huéscar y su comarca en el centenar de años que van desde 1850 a 1950, así como de la historia de Granada desde el último tercio del siglo XIX.

Mercedes Laguna, señala que la elaboración del libro ha contado con las aportaciones inestimables de los descendientes vivos de la familia López Carbonero, del tesoro de sus archivos fotográficos, así como de las colaboraciones escritas de algunas de estos informantes, miembros de la saga.

En el acto de la presentación del libro en el Teatro Oscense, se dieron cita seis generaciones de los descendientes de los López Carbonero. Se da la circunstancia de que en esta familia hay sobre todo dos personas cuyas actuaciones supusieron un avance importante para el desarrollo tecnológico y económico de Huéscar: este es el caso de Pedro López Carbonero, quien preparó para Huéscar, en 1902, la primera fábrica de fluido eléctrico en el Molino del Negro, de Fuencaliente. Además, montó la primera fábrica de harinas con el moderno sistema de molida mediante cilindros, que suponía una variedad y una calidad en el tipo de harinas no conocido hasta entonces.

Por otra parte, su hijo, Pedro López Lefebvre fue alcalde de la ciudad de Huéscar de 1912 a 1923: más de 11 años al frente del cabildo oscense, en los que se distinguió por su trabajo en favor de la humanización de las instituciones; años en los que defendió siempre a las clases humildes, atendiendo a sus necesidades, mediante la puesta en práctica renovada de la ley de beneficencia municipal, a la que le dio un gran impulso. Tenía un fuerte sentido de la justicia y de la solidaridad.

Personas formadas

La encargada de abrir el acto de la presentación de la publicación fue la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Huéscar Alicia Rodríguez, quien destacó la importancia de investigar las historias de las familias como los López Carbonero para conocer en profundidad la historia de Huéscar.

Por su parte Mercedes Laguna subrayó el interés de Manuela Carbonero y de José López Revuelta porque sus hijos e hijas fueran personas formadas lo que les llevó a tomar decisiones y a establecer prioridades a lo largo de su vida que les permitieron ir consiguiendo sus objetivos.

Habían heredado tierras de sus ascendientes; las habían comprado y mejorado, en la zona de Castilléjar y las proximidades de Castril, en el cerro del Haro y sus tierras de riego, en Huéscar, hacia Castilléjar, los López Revuelta. Y en las huelgas del río Bravata, por debajo de la sierra de Jubrena, hasta llegar a la rica vega de Fuencaliente.

Sin embargo, el matrimonio López Revuelta Carbonero López no era un equipo de propietarios sedentarios, que esperan que la tierra produzca, solamente. Eran, principalmente, comerciantes, hacían transacciones comerciales, y, especialmente, estas transacciones tenían su sede en Madrid.

Los López Revuelta habían venido de Vega de Pas (de los valles pasiegos de Santander) a buscar fortuna a las tierras del sur. Y vinieron porque habían leído, habían investigado sobre estas tierras en las publicaciones de la época.

José López Revuelta era hermano de Bonifacia López Revuelta, casada con José Carmona, abogado y rico propietario de Baza durante la segunda mitad del siglo XIX. Su hijo, Pedro Carmona López, primo de los López Carbonero, heredó la casa de la calle el Agua, que hace esquina con el llamado en la actualidad «Calle de Carmona López».

Saga familiar

Para completar la presentación, distintos miembros de las familias descendientes de Manuela Carbonero y de José López Revuelta, tomaron la palabra para presentarse y tratar sobre la rama familiar a la que pertenecen:

De los descendientes de Pedro López Carbonero, de los López Lefebvre: Evaristo López López, Rafael Fernández Sánchez, Maribel Alcántara Leonés, Vicente Barranco López, Gemma López Rodríguez y Aria Martínez López, Manuel López Pérez, M.ª Angustias Villalobos López y Fernando García de la Serrana, Carmen López--Lefebre Guerrero, Amalia Lucena Calvo. De los López Gil, Manuel J. Tarrazona López.

De los sucesores de Tomás López Carbonero: Segismundo Nogueras López y Rocío Nuño Álvarez.

Y, por último, de los descendientes de Francisco López Carbonero: Chamay Cabrera Iboléon y Pedro Torrecillas Cabrera.

Mercedes Laguna, señala que esta saga familiar ha dado a Huéscar, a Granada, a Málaga, a Madrid, a Valencia, a Sevilla, a Zaragoza, a Barcelona (y un largo etcétera de ciudades) un nutrido grupo de titulados universitarios (abogados, ingenieros, médicos, profesores universitarios, farmacéuticos, militares, notarios…) que han ocupado y ocupan puestos de relieve en la sociedad española.