Procesión de San Antón, en Huéscar, antes del COVID / josé utrera

Los Hermanos de San Antón de Huéscar procesionan hoy la imagen del santo en un recorrido reducido

La sexta ola de la Covid ha condicionado los actos de este año. En Orce las fiestas se han aplazado hasta mayo

JOSÉ UTRERA HUÉSCAR

Las fiestas de San Antonio Abad que tradicionalmente se celebran en Huéscar, se han visto afectadas por la actual pandemia de Covid y muchos de los actos han sido suspendidas. Mientras que en la vecina localidad de Orce, donde las fiestas de San Antón y San Sebastián tienen mayor raigambre, han sido aplazadas y se celebraran entre los días 11 y 15 de mayo. En Almaciles, también se han suspendido actividades pero el santo si se sacó por el pueblo en una procesión muy reducida.

Durante la tarde noche de ayer domingo víspera de la festividad de San Antonio Abad, en Huéscar se escucharon muchos menos petardos de lo habitual y la Hermandad de San Antón ha suspendido casi todos los actos. Ayer el tesorero no realizó el tradicional castillo (hoguera) en torno a la que se suelen recibir a los amigos y resto de hermanos y degustar careta asada, remojón de San Antón y beber vino de la tierra, entre otros manjares.

Los tradicionales petardos y carretillas en tarde noche de la víspera, fueron más bien escasas y no como en otros años. Lo mismo ocurrió antes y después de las novenas que se realizan en honor a San Antonio Abad.

Según informa uno de los hermanos de San Antón, que son 23 pues hay una vacante, cinco de ellos están con Covid, lo que ha motivado la suspensión del habitual desayuno y cena de los hermanos, donde el tesorero saliente, en este caso Pepe Guerrero tendría que rendir cuentas y dar paso al tesorero del 2022 Andres 'El Pedreño'. Acto interno que se aplaza hasta el sábado 29 de enero.

Los actos de este año se van a reducir a la procesión de San Antón de esta tarde, por un recorrido muy reducido, desde la iglesia de Santa Maria a la puerta del estanco, porque el tesorero es el propietario, para seguir a la plaza mayor, donde tendrá lugar la gran traca y regresar a la iglesia.

La hermandad de San Antón organiza los actos en torno al 17 de enero desde el siglo XVIII, ya que sus orígenes se remontan al año 1768, fecha en la que se tiene constancia de la primera celebración del novenario y de la procesión de San Antón. También hay existen documentos del año 1.831 que acreditan de su existencia y de que al menos 9 canónicos pertenecían a la misma.

La de este año van a ser unas fiestas que la mayoría de las familias las van a vivir en la intimidad, debido a la alta incidencia del Covid, lo que no impedirá que se degusten los manjares y embutidos de la localidad, como el famoso relleno, del que ya hablo en su día el premio Nobel Camilo José Cela.