Embalse de San Clemente en Huéscar / JOSÉ UTRERA

El Gobierno destina 2,6 millones de euros a evitar fugas el embalse de San Clemente

La infraestructura hidráulica, inaugurada hace 30 añós, permite regar 3.500 hectáreas de unos 2.000 agricultores de la comarca de Huéscar

JOSÉ UTRERA HUÉSCAR

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITEC0) ha adjudicado las obras para impermeabilizar el Embalse de San Clemente en Huéscar por un presupuesto de 2,6 millones de euros, tal y como anuncio hace unos meses el delegado del Gobierno en Andalucia, Pedro Fernández Peñalver, durante una visita al Pantano del Negratín, en la Comarca de Baza, donde también se están realizando unas obras similares, pero de mayor envergadura.

El proyecto de casi 2,6 millones de euros licitado por medio de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, tiene un plazo de ejecución de 23 meses para realizar los trabajos de impermeabilización de la margen izquierda del vaso del embalse de San Clemente, inaugurado hace ahora 30 años, concretamente el 25 de abril de 1992 por el entonces ministro de Obras Públicas, Josep Borrell Fontelles, hoy en día Alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad.

La inauguración del embalse de San Clemente cuya capacidad es de 118 Hectómetros cúbicos, pero que nunca ha llegado a llenarse por completo, sí que posibilito la construcción del denominado Canal de San Clemente que posibilitó la consolidación de antiguos regadíos y la creación de otros nuevos hasta un total 3.500 hectáreas de cultivos de cerca de 2.000 propietarios. Propiciando la creación de seis nuevas comunidades de regantes, como son Canal de San Clemente, Toma I Torralba, Toma 2ª, Parpacen, Toma 2B alargados de Montilla, Matallana, Toma III Montilla los Villares, Toma 4B, Jubrena, Toma 5-6 y 7 El Cortijillo y Toma 8 y 9 Cañada de San Antón.

Para el Secretario General del PSOE de Huéscar y portavoz del grupo municipal en el Ayuntamiento oscense, José García Giralte, fue un gobierno socialista, el de Felipe González el que construyo hace 30 años el embalse del San Clemente, sobre el cauce del rio Guardal. « Y ahora ha sido otro gobierno socialista, el presidido por Pedro Sánchez, que por fin va a realizar las reparaciones tan necesarias para evitar las filtraciones y perdida de agua del embalse de San Clemente».

Reivindicación unánime

La necesidad de reparar las fugas de agua del Embalse de San Clemente, ha sido durante tres décadas en una reclamación unánime del Ayuntamiento de Huéscar. Hace dos años el actual equipo de gobierno PP- Cs presentaron una moción solicitando a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir la reparación de las fugas del embalse de San Clemente, así como el arreglo del camino de servicio del canal, que comienza en el propio embalse, para llevar el agua de riego a los distintos pagos del municipio.

La moción también pedía el arreglo del camino de servicio del canal de riego que tiene extensión de 35 kilómetros, que el trascurso del tiempo y el uso hace que actualmente el camino tenga graves deterioros, no solamente en el asfaltado, sino también en la señalización y en las cunetas, dando lugar a que, el paso, tanto con vehículos como a pie, sea peligroso, y en algunos tramos impracticables.

Proyecto inconcluso

Los problemas geológicos del pantano, aparentemente, estriban en las características geológicas del vaso inundable, porque se producen fenómenos de infiltración del agua, produciéndose importantes fugas que hacen que el embalse nunca llegue a su máxima capacidad de almacenamiento de agua. Las escasas precipitaciones tampoco ayudan y sobre todo, el fallido trasvase del pantano del Portillo en Castril al San Clemente. Un proyecto que tenía que atravesar el Parque Natural de la Sierra de Castril y que fue desechado por su impacto medio ambiental. Las aportaciones de agua del Portillo al San Clemente no se pudieron realizar y el agua del Portillo que estaba previsto que se trasvasaran al San Clemente, va al Negratín que es un embalse de regulación de cuenca para regar Guadalquivir abajo. Salvo una mínima parte que riega una zona de la comarca de Baza y los 50 hectómetros cúbicos que se van hasta Almería por el trasvase Negratín – Almanzora.