Balsa de agua del trasvase, ubicada a los pies del Jabalcón para el trasvase Negratín- Almanzora / JOSÉ UTRERA

La CHG defiende la legalidad del trasvase Negratín -Almanzora

Los regantes del Almanzora están utilizando el agua de una cesión de derechos de regantes del bajo Guadalquivir: El organismo de cuenca critica que desde Castril se pretenda una vez más confundir a los regantes

JOSÉ UTRERA BAZA

La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) rechaza de plano las acusaciones sobre la posible ilegalidad del bombero de agua desde el Negratín hasta la provincia de Almería por medio del trasvase Negratín-Almanzora y asevera que no hay ningún «bombeo ilegal» sino una cesión de derechos de uso de agua regulada por Ley y autorizada por la La Dirección General del Agua (MITECO) ha porque no supone ningún gasto adicional al aprobado por la Comisión de Desembalse y acordado por todos los usuarios de la cuenca del Guadalquivir.

Tanto el llamado colectivo del Contrato del Rio el Guadiana Menor como el Ayuntamiento de Castril y la Plataforma de defensa del rio Castril, vienen denunciando públicamente la supuesta ilegalidad del trasvase en el momento actual. Circunstancia que es desmentida por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, que señala que el trasvase de aguas al Almanzora no se efectúa desde el 7 de julio de 2021, al incumplirse desde esa fecha las condiciones establecidas en la Ley que regula esta transferencia que se paraliza en el momento que el nivel del agua embalsada este por debajo de los 210 hm3. La capacidad del Negratín es del 567 hm3.

CHG considera que las afirmaciones, del Ayuntamiento de Castril y la plataforma son a todas luces inexactas y destinadas tan solo a confundir y crear malestar entre los regantes, el Organismo de cuenca aclara que «no existe ningún bombeo ni trasvase ilegal».

El pasado 29 de julio de 2022, la Dirección General del Agua del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico acordó autorizar la cesión de derechos solicitados por Aguas de Almanzora, S.A. para el uso de agua desde concesionarios ubicados en la cuenca del Guadalquivir a concesionarios de la cuenca del Segura y de las cuencas mediterráneas andaluzas, así como a la utilización de las infraestructuras de conexión de aguas desde el embalse del Negratín a la cuenca del Almanzora. En concreto, las propiedades de las que se han cedido los derechos se localizan en la parte baja de la cuenca del Guadalquivir, concretamente en la zona aledaña al estuario, y el volumen autorizado viene condicionado por las reducciones en las dotaciones establecidas por la Comisión de Desembalse del pasado 11 de mayo.

Cesión de agua

El contrato de cesión de derechos al uso del agua es un instrumento jurídico regulado que nace como mecanismo ante episodios de escasez y sequía que permitan garantizar una mejor reasignación de los recursos disponibles y flexibilizar el régimen concesional optimizando socialmente el uso del agua. En esta ocasión la autorización para la cesión de derechos ha sido respaldada por los informes de todas las administraciones correspondientes tales como la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, la Junta de Andalucía, la Confederación Hidrográfica del Segura y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

La CHG precisa que los embalses del Negratín y del Portillo, son infraestructuras que forman parte del Sistema de Regulación General (SRG) junto con otros 18 embalses que atiende como conjunto a las demandas de todos los usos de la cuenca. Durante la presente campaña de riego, se están produciendo desembalses máximos de 4,4 m³/s desde el embalse del Portillo, encontrándose dicho embalse con un volumen almacenado muy superior a la media del resto de obras de embalses del SRG. Ya el año pasado el embalse del Portillo descendió al 36% de su capacidad con el mismo objetivo de satisfacer los usos de regulación de la cuenca que son abastecimiento a la población, regadío e industria.

A día de hoy, el Sistema de Regulación general de la Cuenca del Guadalquivir se encuentra al 17,8%, situándose el embalse del Negratín al 22,8% y el Portillo al 42,5%, es decir, ambos embalses se encuentran con un porcentaje de llenado superior a la media del resto de embalses de este sistema.

Actuaciones de emergencia

La Confederación Hidrografía del Guadalquivir dice ser consciente de la delicada situación que atraviesa la cuenca, por lo que viene trabajando desde el inicio de la campaña de riego con las comunidades de regantes de la zona para facilitar la llegada del agua a sus explotaciones. Con respecto al embalse del Negratín, el área de explotación de la Confederación, conocedora de las limitaciones debidas al bajo nivel de agua en el embalse para el adecuado desarrollo de la campaña de la comunidad de regantes del Canal de Jabalcón en los municipios de Baza y Benamaurel que dispone de una toma en el vaso del embalse, ha velado por mantener el máximo nivel en este embalse respecto a otros del sistema para evitar bajar el nivel a cotas que hicieran inviable la toma del agua. Además, y debido al descenso del nivel de agua en el embalse, la Confederación en coordinación con la C.R. del Canal de Jabalcón ha llevado a cabo obras de mantenimiento y mejora de la captación de agua en el bombeo de la comunidad. De esta forma hasta el momento han podido seguir tomando agua y la dotación consumida a 15 de agosto ascendía a 1.338 m3/ha de los 1.390 m3/ha que tiene autorizada para esta campaña.

Por ultimo CHG explica que el volumen de agua cedido, si se hubiera tenido que asegurar para ser utilizado en la zona baja del rio Guadalquivir se vería incrementado con un volumen de agua adicional de desembalse porcentualmente elevado debido a las pérdidas de agua que se producen en el trayecto de cientos de kilómetros desde el Negratín hasta el bajo Guadalquivir. De esta forma, al dejar de regarse estas fincas cedentes y suministrar ese volumen de agua directamente desde una toma en el embalse del Negratín, la eficiencia del uso del agua es prácticamente del 100%.

«Desde la Confederación queremos lanzar un mensaje de tranquilidad a todos los usuarios, en especial al sector del abastecimiento y del regadío, principales afectados por la delicada situación de sequía que atraviesa la cuenca. Una coyuntura que se está afrontando con la máxima solvencia técnica, la transparencia en el cumplimiento de los compromisos y la Gobernanza sobre la solidaridad del principio de unidad de cuenca para seguir contribuyendo al desarrollo social, económico y demográfico de los 4,3 millones de habitantes que se asientan en la cuenca y las más de 890.000 hectáreas de regadío repartidas principalmente por Andalucía».