La Cofradía de Santiago realiza una excelente estación de penitencia

La Cofradía de Santiago realiza una excelente estación de penitencia
Espectacular petalá al paso de la Virgen de los Dolores.

Como medida de precaución realizó el recorrido más corto, para no exponerse a las tormentas de la zona

JOSÉ UTRERABAZA

La Junta de Gobierno de la Cofradía de Santiago tomaba la decisión, minutos antes de las nueve de esta mañana, de realizar el recorrido «corto» ante el temor de que la lluvia llegara a mitad de recorrido. Si bien es cierto que al final las precipitaciones no han hecho acto de presencia, la decisión aún así ha sido acertada pues los pronósticos meteorológicos no eran nada halagüeños. A 50 kilómetros en Huéscar las procesiones de la mañana del Viernes Santo han tenido que retroceder hasta sus templos sin poder celebrar las tradicionales tres caídas en la Plaza Mayor oscense.

El cambio y el frío, han despistado más de lo habitual a la gente que suele salir a presenciar este desfile procesional y muchos no se enteraron del cambio y creían que pasaría por el entorno del parque de la Alameda. Pese a todo, tanto el paso del Stmo. Cristo del Descendimiento como el de la Virgen de los Dolores han lucido de manera espléndida durante su estación de penitencia viviéndose momentos emotivos a lo largo de todo el recorrido y también después ya dentro de la iglesia de Santiago.

El gran estreno de este año ha sido la incorporación de María de Cleofás al trono del Cristo del Descendimiento, quedando completo. El paso es portado por la cuadrilla de costaleras, la misma que el Lunes Santo, llevan el paso del Rescate.

Uno de los momentos más emocionantes, a la vez que espectacular, ha sido durante el regreso de la Virgen de los Dolores, con una magnífica petalá, en la calle Manuel de Góngora y la salve cantada por los costaleros y la dificultosa entrada al Templo pues los costaleros la introducen a la iglesia de Santiago de rodillas.

El desfile procesional de la Cofradía de Santiago ha estado dos horas y media en la calle, cuando lo habitual es más del doble. El Cristo del Descendimiento entraba a las doce de la mañana y el paso de la Virgen hacía lo propio a las doce y media ante una plaza abarrotada que no se ha querido perder el regreso de esta popular y querida cofradía.

Durante el recorrido, la Hermandad de la Santa Cruz y la Cofradía del Nazareno han realizado su respectivo saluda a la Cofradía de Santiago. Algo muy habitual entre las cofradías bastetanas en todos los desfiles procesionales.

Una vez finalizada la estación de penitencia, el hasta ahora Hermano Mayor, Javier Molina Argente, se ha despedido del cargo y como ejerce de capataz en el paso del Descendimiento, ha tenido varios gestos, uno de ellos al rendir un emotivo homenaje a la familia Torres, que durante años crearon el paso donde procesiona el Descendimiento. Javier, reunió a un nutrido grupo de la familia Torres, para que llamaran a la penúltima 'levantá', en su honor y por los que no están.

Antes de la última llamada, Javier Molina se metió bajo el trono y habló con las costaleras, que al salir, se fueron despidiendo de él y dándole las gracias por el trabajo realizado como Hermano Mayor, cargo en el que va a ser sustituido por otra Torres, María José Torres, que es ya Hermana Mayor electa y está a la espera que el obispado dé el visto bueno a su elección.