Uno de los ejemplares que han aparecido muertos. / IDEAL

Un centenar de ciervos aparecen muertos en el Parque Natural de la Sierra de Baza

La Junta investiga las causas de la elevada mortandad que, en principio, no se ha trasmitido a otras especies

José Utrera García
JOSÉ UTRERA GARCÍA Baza

Recientemente se ha detectado una gran mortandad de ciervos en el Parque Natural de la Sierra de Baza, que comenzó a finales del mes de marzo y se ha extendido hasta el mes de abril. A falta de datos oficiales, la cifra de ciervos que han muerto podría estar por encima del centenar y ningún animal presentaba signos de violencia.

La dirección del Parque Natural Sierra de Baza activó el Programa de Vigilancia Epidemiológica de la Fauna Silvestre de Andalucía y mantiene abierta una investigación para determinar lo sucedido.

Según una información de la Asociación Proyecto Sierra de Baza, la mortandad coincide con las últimas e intensas lluvias registradas a lo largo del pasado mes de marzo.

Siguiendo el protocolo, se enviaron tres cadáveres de los ciervos encontrados muertos al Centro de Análisis y Diagnóstico de la Fauna Silvestre de Andalucía (CAD), que tiene su centro operativo en Málaga, para que llevara a cabo un completo estudio, tanto en lo que respecta a su necropsia, como al análisis en laboratorio de muestras biológicas y de vísceras como de su sangre y líquidos internos, para intentar determinar la causa o causas de esta masiva muerte de ciervos.

La directora conservadora del parque natural, Almudena Cano, explica que, de momento, no se conoce la causa exacta de estas muertes y se está pendiente del informe oficial del laboratorio, que se espera esté finalizado esta misma semana.

Por su parte según Proyecto Sierra de Baza, a falta de una información más concluyente, se han descartado varias patologías, como sarna, brucelosis o lengua azul. También se ha descartado el llamado gusano de la nariz (Oestrus ovis), una especie de díptero de la familia Oestridae, cuyas larvas (unos gusanos) entran por la nariz y causan la miasis conocida con el nombre de oestrosis ovina.

En principio, parece que no se trata de ninguna enfermedad contagiosa, como se ha podido constatar, pues la mortandad solo ha afectado en exclusiva a los ciervos y no se ha manifestado en las faunas domésticas (ovejas o cabras).

Por zonas

La zona de mayor concentración de ejemplares muertos se da en la parte norte y centro del Parque Natural, que es donde precisamente más ha llovido, y la de menor presencia de cadáveres encontrados ha sido en la zona sur y sureste (zona del Raposo y Charches), las que han registrado menor precipitaciones.

A falta de datos más exactos y de una forma totalmente estimativa, Proyecto Sierra de Baza considera que pueden haber muerto un mínimo de 100 a 200 ciervos en este episodio primaveral. Será a lo largo de este verano cuando se haga un censo poblacional de ciervos y se podrá conocer con más rigor el número.

Hipótesis

Entre las hipótesis que se manejan se apunta a los efectos de la sequía del pasado otoño invierno, que ha condicionado la salud y vitalidad de estos animales; unido a que a lo largo del mes de marzo sufrieron unas lluvias intensas y persistentes, que vinieron acompañadas de una notable bajada de las temperaturas, lo que llegó a motivar la presencia de nieve en la Sierra de Baza.

No es la primera vez que sucede y hay constancia de episodios similares en la sierra de La Culebra, en Zamora, en la provincia de Álava o en Los Alcornocales (Cádiz), en los que se también se vivieron episodios de muertes masivas de ciervos. Se atribuyó al estrés.