Contenedores ardiendo a las 5,30 de la mañana en la calle Serrano. / IDEAL

Baza sufre una larga noche de vandalismo con la quema de 20 contenedores de basura

Estaban ubicados en once calles del centro de la ciudad y fueron prendiéndoles fuego durante seis horas durante la madrugada

JOSÉ UTRERA BAZA

La ciudad de Baza vivió la pasada noche una serie de actos vandálicos que se prolongaron durante cinco o seis horas, cuando algún desconocido en solitario o en grupo se dedicó a ir prendiendo fuego a diversos contenedores de basura, la inmensa mayoría ubicados en el centro histórico de la ciudad. Hasta 20 contenedores ardieron o sufrieron graves daños.

Según ha informado el Ayuntamiento de Baza, poco después de las diez de la noche de este miércoles se empezaron a recibir llamadas, tanto en el Parque de Bomberos como en la Jefatura de la Policía Local, alertando de la existencia de incendios en diversos contenedores. Una situación que se prolongó hasta bastante avanzada la madrugada y que se salda con una veintena de contenedores calcinados o dañados gravemente, lo que supone una pérdida material cifrada entre los 8.000 y los 10.000 euros, cantidad a la que hay que sumar el coste de todo el operativo que desde el primer momento estuvo en marcha sofocando incendios y garantizando la seguridad de los vehículos y viviendas cercanas para evitar más daños materiales o, incluso, personales. Las calles en las que se han producido estos incendios son Zapatería, Alamillos, San Sebastián, Razalof, Chorrillo, Carrera de Palacio, inmediaciones del Campo de Fútbol, inmediaciones de la Plaza Mayor, Recinto Ferial y calle Ferrocarril. Todas ellos muy cerca unas de otras y situadas en un radio de unos 800 a 900 metros. Para los bomberos fue una larga noche de trabajo y desasosiego.

Reunión policial

A primera hora de la mañana de este miércoles se mantuvo un encuentro entre el alcalde de Baza, Manolo Gavilán, y los máximos responsables de la Comisaria de la Policía Nacional en Baza, de la Policía Local y de los Bomberos, que desde entonces han estado en permanente contacto entre ellos y con la empresa responsable del servicio de la limpieza y recogida de residuos para ir avanzando en la investigación que ya está en marcha para determinar la autoría de estos actos vandálicos, «totalmente condenables y con los que el Ayuntamiento está lógicamente indignado, porque no entendemos a qué responden y por el gran riesgo que entrañan». A lo largo de la mañana se han ido retirando y reponiendo los diferentes contenedores afectados.

No obstante, Manolo Gavilán lanza un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía: «Baza es una ciudad segura, con un elevado número de efectivos policiales e índices delictivos muy bajos, en la que lógicamente hay que condenar hechos aislados como este. Entre las conclusiones que extraemos está la de intensificar la presencia policial en la calle durante estos días y estar alerta». Se confía en que la investigación dé resultados en breve y se recuerda la importancia de la colaboración ciudadana para prevenir y resolver situaciones como la de esta noche. «Los teléfonos de la Policía Local y Nacional están siempre abiertos para que quienes detecten actitudes o presencias sospechosas puedan alertar de ellas y conseguir una rápida respuesta», concluye.

En otras ocasiones se han producido hechos similares, se ha investigado pero nunca ha sido identificada persona alguno y mucho menos detenida.

Segundo acto vandálico en 48 horas

Este es el segundo acto vandálico en 48 horas en Baza, después de que en la tarde del pasado martes, alguien arrojara una piedra desde el Alcazaba contra una cristalera de la Iglesia de San Juan, la rompiera y cayera en el interior junto al altar mayor, cuando el cura párroco estaba terminando de celebrar la misa de la tarde, cayéndolo cristales en la cabeza y en el interior del cáliz y en la patena. Ocurrió en el momento en que se disponía a purificar los vasos sagrados.

El estruendo de la rotura de la cristalera y el impacto de la piedra de unos 10 centímetros causó cierto pánico pues se pensó que se estaba produciendo un terremoto.