Demolición del edificio. / J. U.

La rocambolesca historia del edificio de Baza que el Ayuntamiento ha comprado para demolerlo

El portavoz del grupo municipal de Vox, Rafa Azor, considera «nefasta» la decisión de adquirir un inmueble en estructura para después derribarlo

JOSÉ UTRERA GARCÍA Baza

Treinta y un años después, el proyecto para construir 12 viviendas más bajos en la Carretera de Granada, junto a los juzgados de Baza, está siendo derribado y hoy terminará de desaparecer, dejando paso a un salar y una mejor vista a la parte lateral y trasera del Teatro Dengra.

Las razones para el derribo de una edificación que lleva 30 años sin terminarse son varias. Según explica el alcalde de Baza, Manolo Gavilán, se trata de una construcción que se encontraba en pésimas condiciones y resultaba más caro reacondicionarla para que cumpla la normativa de edificabilidad que demolerla. «Una vez demolida, existían dos opciones: construir una nueva estructura desde cero o la opción por la que ha optado el Ayuntamiento de Baza desde el primer momento, que es la poner en valor el entorno y generar un espacio abierto para disfrute del mismo por parte de la ciudadanía, dar mayor realce al equipamiento del Teatro Dengra y, al mismo tiempo, mejorar la entrada a Baza desde la carretera de Granada, que desde hace tres décadas presenta esa imagen poco amable de una estructura sin finalizar». Esta opción tiene como fin generar un colchón de espacios libres que incluya zonas ajardinadas, bancos, aparcamientos y una mayor visibilidad del edificio del Teatro Dengra, dotando a la ciudad de una entrada digna.

«Lo importante es que, de esta forma, ganamos todos», destaca el alcalde bastetano, Manolo Gavilán, quien insiste en ese edificio en estructura «estaba condenado a mantenerse tal cual estaba o a hundirse y, una vez hundido, levantar otro o hacer lo que ha hecho el Ayuntamiento, que es generar un gran espacio libre, que no pierde sus derechos para poder construir en él, pero sin ocupar terrenos de otros propietarios».

El alcalde recuerda que el inmueble era inviable para viviendas, pero podría retomarse la idea en un futuro

Gavilán señala que la licencia para construir este edificio se concedió al propietario en el año 1992 y, como no avanzaba, este solicitó una prórroga en 1995. Seguía sin hacerse la obra, así que se decretó la caducidad en 2003, una década después.

El alcalde bastetano explica que surgió la opción de adquirir la construcción por parte del Ayuntamiento a un precio muy asequible, dada su dimensión y ubicación, a fin de que sea para disfrute de toda la ciudad, y eso es lo que se hizo. También precisa que la propiedad no tenía intención alguna de arreglarla, ni de continuar con la construcción hasta su terminación.

Tras compra del edifico, actualmente fuera de la normativa y por tanto inviable como edificio para viviendas, se acordó que la opción más idónea era su demolición. «El solar, no obstante, no pierde sus derechos en su uso como parcela para viviendas si fuera necesario en un futuro, aunque lo que se plantea ahora es ganar ese terreno como espacio al aire libre», añade Gavilán.

Polémica en la calle

Por su parte el portavoz del grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento de Baza, Rafa Azor, considera nefasta la decisión del equipo de gobierno socialista de adquirir un edificio en estructura para posteriormente derribarlo. Critica que se haya comprado el edificio por 144.882 euros y se gaste otros 76.548 euros en derribarlo. «En definitiva, ha gastado 221.430 euros sin sacar el más mínimo rédito financiero a tan enorme inversión y sin que el municipio obtenga beneficio alguno».

La decisión municipal está siendo muy debatida, porque desde el principio no se explicó bien y porque en Baza, como en otros muchos municipios, hacen falta más viviendas sociales.