Presa del Negratin que apenas almacena el 30% de su capacidad. / IDEAL

Sequía El bajo nivel del Negratín amenaza los cultivos de verano en el norte de Granada

La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir está realizando trabajos de urgencia para poder extraer agua hasta el mes de septiembre

JOSÉ UTRERA

La situación de sequía que hay en casi todo el territorio nacional, con especial incidencia en la cuenca del Guadalquivir, pone en peligro el riego de 3.673 hectáreas de los términos municipales de Baza y Benamaurel que riegan con aguas del Negratín a través del Canal de Jabalcón. El nivel ha bajado tanto que estaba en peligro la campaña de regadío de verano porque no se podía extraer el agua para el riego.

La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) es consciente de lo que supondría dejar de regar y está buscando soluciones. Los regantes propusieron hacer un dique, pero sería inútil y su proceso de construcción se alargaría en el tiempo. El presidente de la comunidad de regantes del Canal de Jabalcón, José Molina, señala que la CHG está trabajando para bajar todas o parte de las 6 bombas de extracción de agua, de manera que puedan seguir trabajando aunque el nivel del embalse continúe bajando. Los buzos que trabajan en la zona ya han logrado bajar una de las bombas. Ahora mismo hay un nivel de 3,5 metros de agua sobre las bombas de extracción que sacan el agua y la vierten al Canal de Jabalcón. Pero las están bajando más, para poder regar durante el mes de agosto y septiembre, salvando los riegos de verano.

José Molina considera «que la CHG lo está haciendo bien, con criterio y hay que confiar en ellos. Hay que ser conscientes de la alerta por sequía y saber que el embalse del Negratín y el pantano del Portillo son infraestructuras que pertenecen a la regulación general de la cuenca». Esto les obliga a desembalsar agua de forma periódicas, para la regulación, mantener cauces ecológicos, regar y el abastecimiento humano.

Desde que se decretó la sequía, el agua para riego está limitada. La CHG ha reducido las dotaciones de agua, pero al mismo tiempo está intentando que las autorizadas se puedan utilizar por los regantes. Si dan resultado las obras de urgencia en la estación de extracción del Canal de Jabalcón, los 800 comuneros con una superficie regable de 3.673 hectáreas posiblemente puedan alargar los riegos hasta finales del mes de septiembre. Pero si en el próximo otoño e invierno no llueve lo suficiente va a ser muy difícil mantenerlos y ya hay quien prevé que solo se autorizará un riego de supervivencia para el arbolado.

La comunidad de regantes del Canal de Jabalcón lo componen unos 800 comuneros de la comarca de Baza. El canal, que se abastece mediante una estación de bombeo, tiene una longitud de 29 kilómetros. A lo largo del canal se disponen las 32 tomas de las que consta la zona regable y desde donde parten las diferentes tuberías de riego pertenecientes a los comuneros. En cada toma existe un contador principal y posteriormente en la parcela se dispone el contador de cada comunero, al ser la facturación por metros cúbicos consumidos.

Por su parte, en la zona norte de la provincia están también los regantes de Campo Vega Baza, que riegan sus 1.434 hectáreas con agua del trasvase Negratín-Almanzora. Al igual que el resto de regantes han visto disminuida la concesión de agua que para este año es de 1.000 m3 por hectárea. Más comprometida está comenzando a ser los situación en la vega tradicional de Baza, que por lo general se abastece del nacimiento de las Siete Fuentes cuyo caudal ha disminuido, sobre todo el de Zoaime. Ayer un grupo de agricultores estaban limpiando el cauce para que la poco agua que sale corra por las acequias.

Abastecimiento humano

El concejal de Agricultura y Teniente de Aguas del Ayuntamiento de Baza, Juan Francisco Valero, considera que aunque hasta hoy no ha sido necesario realizar restricciones, la situación día a día es de incertidumbre y se han visto obligados a desviar un poco más de agua de las Siete Fuentes para el abastecimiento de la población y reforzar el agua que se extrae mediante pozos en la Atalaya. «Estamos en vilo, la situación es preocupante y nos mantenemos alerta», aseguró ayer.

En Baza, como en otras muchas localidades, la población aumenta en el verano, sobre todo a partir de la próxima semana y de cara a la feria y fiestas de septiembre, lo que supone un aumento del consumo de agua, que durante todo el año se mantiene dentro de la media nacional, por habitante y día.

El embalse del Negratín es el tercero por capacidad de Andalucía y cuando se ideó su construcción si hizo como embalse regulador de la Cuenca del Guadalquivir, sin embargo la situación de sequía determina un desembalse de 600 hm3 para todo el sistema de Regulación General. El embalse está al 26,88%