Embalse del Portillo. / josé utrera

El Ayuntamiento de Baza pide que se termine la conducción de agua desde Castril

La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir alerta sobre el agotamiento del acuífero que abastece a parte de la comarca

JOSÉ UTRERA GARCÍA Baza

Desde hace años se viene anunciado el agotamiento del acuífero subterráneo del que se abastece Baza y alguna otra localidad de la comarca bastetana. Debido a esta circunstancia, en su día se proyectó traer agua del Pantano del Portillo mediante una canalización, mal llamada trasvase del Castril. Ahora han saltado las alarmas y desde el Ayuntamiento de Baza se exige la terminación de esa conducción. El alcalde, Manolo Gavilán, ha anunciado que se van a «poner las pilas» para reclamar a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG)que termine el proyecto y el agua para abastecimiento humano pueda llegar a Baza lo antes posible.

La preocupación del alcalde bastetano surge ante la alerta que refleja el nuevo Plan Hidrológico 2022-2027, sometido a información pública, en el que se pone de manifiesto que están bajando los niveles piezométricos de los acuíferos de los que se abastece actualmente la ciudad de Baza a través de las Siete Fuentes y los pozos de la Atalaya.

En Baza el abastecimiento de agua para consumo de la población depende de esos acuíferos subterráneos, cuya extracción se realiza a 200 metros con dos motores que suponen un coste anual en electricidad de 240.000 euros.

«Nos preocupa ese descenso en los niveles de los que alerta el Plan Hidrológico, lo que nos lleva a reivindicar como ciudad que se garantice el suministro con agua de calidad y con menos coste», explicó Gavilán, quien propone para ello que se finalice la conducción del río Castril que permitirá hacer la captación de agua con garantía y con calidad. «De los 80 hectómetros cúbicos de agua que discurren por el río Castril, Baza usaría solo 1,8, respetando en todo momento ese caudal ecológico del río de los mil litros por segundo». De hecho, parte de esa agua que llega al Negratín se deriva actualmente a Sevilla y a Almería. «Nuestra petición es más que razonable», refiere Gavilán.

Baza exige por tanto tener la garantía de contar con aguas de calidad, con una extracción con el menor costo posible, lo que lleva al equipo de gobierno municipal a demandar la finalización de esas obras, entendiendo que es la mejor opción. El alcalde manifestó el compromiso del Ayuntamiento de intensificar los esfuerzos para hacer la mejor gestión del agua posible.

El Ayuntamiento espera celebrar en breve una reunión con representantes y técnicos de la Confederación y del Gobierno central para abordar esta cuestión, encuentro que el alcalde confía que pueda producirse la semana próxima.

Diez años de parálisis

Las obras de la conducción de agua desde Castril a Baza están concluidas en casi un 90%, pero llevan paralizadas 10 años. Costaron en torno a 10 millones de euros. El embalse del Portillo apenas su tiene capacidad para almacenar 33 hectómetros cúbicos de agua y es normal que varias veces al año tenga que desembalsar. Por el río Castril discurren 80 hectómetros, de los que Baza necesita 1,8 y el resto de poblaciones de la comarca –Freila, Zújar, Benamaurel, Cúllar y Caniles– un total de 4.

Cuando se proyectó y construyó el embalse del Portillo, su finalidad era trasvasar agua al embalse de San Clemente en Huéscar. Para ello tenía que construirse una conducción que atravesaba el Parque Natural de la Sierra de Castril, pero se desechó por razones medioambientales. Esa decisión trastocó los planes iniciales de solucionar los problemas de abastecimiento y ampliar y garantizar los riegos en amplias zonas de las comarcas de Baza y Huéscar. Mientras tanto el agua sí que la aprovechan en Almería y otras zonas Guadalquivir abajo.