17 años de cárcel para Antonio G.B. por asesinar a su mujer en Cúllar

17 años de cárcel para Antonio G.B. por asesinar a su mujer en Cúllar
  • La defensa y la acusación particular estudian recurrir la sentencia

La Audiencia Provincial ha condenado a 17 años de cárcel a Antonio G.B. por asesinar a su mujer Antonia María Latorre, con la que convivía desde hacía 20 años. Los hechos sucedieron el 4 de septiembre de 2014 en la vivienda familiar situada en el número 39 de Barranco Tercero de Cúllar. Ese día, a las 21,30 horas, Antonio le disparó con una escopeta a su mujer causándole la muerte. El asesino intentó suicidarse sin éxito.

El juez también inhabilita al condenado durante el periodo de condena, y le prohíbe que se aproxime a la hija de la víctima, Rocío Pérez Latorre, a su domicilio, lugar de trabajo o cualquier otro en que se encuentre, a una distancia no inferior a 300 metros y de comunicación con la misma por cualquier medio, directo o indirecto, durante el mismo periodo de dieciocho años. Antonio G.B. también ha sido condenado al pago de las costas causadas, incluidas las de la acusación particular, y a que indemnice a Rocío Pérez Latorre con la cantidad de 60.000 euros por el daño moral causado. A la condena de 17 años se le reduce el periodo que ha estado en prisión preventiva.

Anselmo Martinez, abogado de Rocío Pérez Latorre, hija de la víctima, que ejercía la acusación particular, ha indicado que aunque estuvieron satisfechos por el veredicto del jurado popular, no están muy conformes pues esperaban que la condena fuese mayor y que se impusiese al acusado la prohibición de residir en Cúllar: "Vamos a estudiar la fundamentación jurídica de la sentencia por si existe la posibilidad de recurrir ante el TSJA para que la condena sea mayor".

El abogado señala que se ha conseguido que la condena sea por asesinato en vez de por homicidio, lo que ha posibilitado que la pena impuesta supere los 15 años de prisión. Anselmo Martinez dice que también se han evitado las atenuantes por actuar bajo los efectos del alcohol y de sufrir un trastorno transitorio, como esgrimieron la defensa del ahora condenado y los informes psiquiátricos de parte que se aportaron en el juicio. El magistrado sí ha tenido en cuenta la confesión realizada por el condenado a los agentes de la Guardia Civil cuando acudieron al lugar de los hechos. La defensa del condenado va a recurrir la sentencia.