El Ayuntamiento de Cúllar quiere recuperar del olvido a 400 víctimas de la represión franquista

Carlos Lara Gómez, el primer cullarense ejecutado tras la guerra, fusilado en el cementerio de Baza el 12 de enero de 1940 (Gentileza de su familia)./
Carlos Lara Gómez, el primer cullarense ejecutado tras la guerra, fusilado en el cementerio de Baza el 12 de enero de 1940 (Gentileza de su familia).

Los historiadores Javier Castillo y Eusebio Rodríguez están realizando una exhaustiva investigación sobre el tema

JOSÉ UTRERACÚLLAR

Una investigación histórica, que tiene como objetivo una próxima publicación en forma de libro, ha rebelado que en la localidad de Cúllar, casi cuatrocientas personas, vecinas o nacidas en este municipio de la Comarca de Baza, sufrieron algún tipo de persecución o represión por las autoridades franquistas tras la guerra civil. Un porcentaje realmente importante para una localidad que en 1940 contaba con unos 9.000 habitantes.

La investigación se está llevando a cabo por los historiadores Eusebio Rodríguez Padilla (Doctor en Historia por la Universidad de Almería) y Javier Castillo Fernández (Doctor en Historia por la Universidad de Granada), a partir de diversas fuentes documentales conservadas en archivos locales, nacionales e internacionales y que se pretende enriquecer con las testimonios orales, documentales y fotográficos que aporten las familias de los perseguidos. El objetivo final es conocer qué pasó realmente en la posguerra en dicha localidad y reivindicar la memoria de todos los perseguidos, hasta ahora prácticamente desconocida por décadas de silencio, miedo, vergüenza y olvido.

Para ello, el pasado mes de julio el Ayuntamiento de Cúllar dictó un bando solicitando la colaboración de la ciudadanía y en el que se ofrecía el nombre, domicilio y, en su caso, el apodo de estos centenares de represaliados. En el mismo se anima a los vecinos y familiares que dispongan de información de interés, tanto de las personas que figuran en el bando como de otras que no aparezcan en el mismo, a que colaboren en la investigación para ofrecer la cara humana y el punto de vista de los familiares, frente a la fría y sesgada información ofrecida por la documentación oficial. Tanto el bando como el listado se pueden consultar y descargar desde la web municipal.

Entre 1939 y 1947 numerosos vecinos y en algunos casos familias enteras (padres, hijos, hermanos…) sufrieron todo tipo de persecuciones por su lealtad durante la guerra al gobierno legítimo de la República, cebándose especialmente en las capas populares de los barrios más humildes y de las numerosas aldeas del término municipal. Además de los sumarios militares y consejos de guerra (base fundamental de la investigación), que en la mayoría de los casos derivaron en condenas de prisión o de pena de muerte (se ha podido saber que unos cincuenta cullarenses murieron fusilados, por suicidio, malos tratos o enfermedad en prisión, así como abatidos por las fuerzas de seguridad), la represión se extendió a otros ámbitos, como el laboral (con la depuración de funcionarios y maestros), el civil (con la incautacion de bienes de los condenados y sus familias mediante la Ley de Responsabilidades Políticas) y el ideológico (con la persecución de masones y comunistas). A esta persecución, se le unió la discriminación social de los represaliados y de sus familias, estigmatizados durante décadas por su condición de rojos. Muchos optaron por emigrar a otras regiones en búsqueda del anonimato y de una vida mejor.

La investigación también se ocupa del destino de más de una treintena de exiliados cullarenses, en su mayoría soldados que pasaron a campos de concentración del sur de Francia al final de la guerra, así como de aquellos que acabaron en los campos de exterminio nazi en Alemania durante la Segunda Guerra Mundial.

Asimismo, los investigadores han estudiado el impacto del maquis en la zona, donde actuaron partidas como la de «El Carbonero» (muerto por las fuerzas del orden en el paraje cullarense de la Majada de los Masegosas, en noviembre de 1941), o el caso de los cinco guerrilleros, de identidad aún desconocida, abatidos por la Guardia Civil en octubre de 1947. Todos se encuentran sepultados en sendas fosas comunes en el cementerio de Cúllar. A consecuencia de la indiscriminada represión contra los supuestos apoyos o «enlaces» de estas partidas, decenas de cullarenses también acabaron en la cárcel.

Imagen de uno de los cinco guerrilleros abatidos por la Guardia Civil en el paraje de Mazarra (Cúllar) el 11 de octubre de 1947 (Fuente: Archivo del Juzgado Togado Militar de Almería)
Imagen de uno de los cinco guerrilleros abatidos por la Guardia Civil en el paraje de Mazarra (Cúllar) el 11 de octubre de 1947 (Fuente: Archivo del Juzgado Togado Militar de Almería)

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