La Sierra de Baza, expoliada como todos los años con la recogida de níscalos

La Policía Autonómica se incautó la semana pasada de una tonelada de níscalos en Caniles./IDEAL
La Policía Autonómica se incautó la semana pasada de una tonelada de níscalos en Caniles. / IDEAL

Auténticas mafias organizadas, actúan con casi total impunidad, arrasan el Parque Natural, dejan residuos, suciedad y conducen a toda velocidad por los accesos y caminos serranos

José Utrera García
JOSÉ UTRERA GARCÍABaza

'La Asociación de Propietarios del Parque Natural de la Sierra de Baza, Caniles, Gor, Dólar y Charches' que es el nombre completo, denuncia el daño que se produce en la Sierra de Baza por la recogida de setas por foráneos, « auténticas mafias organizadas que están realizando un verdadero expolio, sobre todo de níscalos, llenando la sierra de residuos y utilizando métodos y herramientas como rastrillos, azadas, etc., que destrozan el mantillo del suelo produciendo daños en el micelio de los hongos, lo que impedirá la aparición de nuevos ejemplares en el futuro».

«El negocio es redondo, ya que estas mafias no cotizan, no pagan IVA, todo es dinero negro, además de exponer al consumidor a una intoxicación ya que estas setas no cuentan con control ni trazabilidad alimentaria». La asociación considera que es estrictamente necesario que las administraciones se impliquen de una vez por todas en acabar con este problema que se repite todos los años, para conseguir un aprovechamiento micológico ordenado de nuestros montes. Este año, pese a los movimientos y ciertas incautaciones en los últimos días, ya poco se puede hacer. La semana pasada la Junta de Andalucía informó que la Policía Autonómica incauto en Caniles.

La Asociación considera que este aprovechamiento micológico debería estar gestionado por una cooperativa de personal autóctono o similar que cuente con las garantías necesarias de seguridad laboral y trazabilidad alimentaria, para que en un futuro, pueda desarrollarse una industria de transformación mediante ultracongelación o bien en conserva.

Gestión desastrosa

En cuanto a la gestión micológica de los montes públicos por parte de la Junta de Andalucía, también deja que desear, ya que ha licitado 4 lotes de aprovechamientos para recogida comercial de 41.200 kg de setas para este año que aún no se han adjudicado, cuando en la Sierra ya se ha recolectado casi la totalidad de los hongos y con mucha suerte no volverán a brotar hasta la primavera, debido al frío invernal.

Lo que ocurre en el Parque Natural de la Sierra de Baza, no es nuevo, se repite una y otra vez, ante la incapacidad de quien tiene que poner orden. Hace años antes de la aparición de las cuadrillas por lo general de ciudadanos búlgaros, que arrasan con todo, la gente solía subir a la sierra y coger unos pocos de kilos de níscalos para consumo propio. También había vecinos sobre todo de Caniles que durante la corta campaña, lograban unos ingresos extras.

Precisamente en Caniles, el Partido Andalucista, ha solicitado la celebración de un pleno extraordinario para tratar la situación. Un pleno que aun va a tardar en celebrarse al menos una semana más, posiblemente cuando lleguen las heladas y se acabe todo.

Según parece intermediarios de otras regiones, envían furgonetas repletas de personas para que recojan la mayor cantidad de níscalos, en el menor tiempo posible. Los níscalos se venden en almacenes o gente que aguarda en las inmediaciones del Parque Natural con sus furgonetas o camiones de pequeño tonelaje. Cuando cargan salen en dirección Murcia, donde se comercializan los níscalos que se vender finalmente en Cataluña, donde con el nombre de rovellóns alcanza muy buenos precios.

Además del daño que las cuadrillas descontroladas, causan en el Parque Natural, también hay un gran peligro para quien se atreva a circular las carreteras que dan acceso al espacio protegido, sobre todo en la carretera que va desde Caniles a Escullar, porque las furgonetas no respetan la velocidad a la que se debe de ir. Van a grandes velocidades y además circulan por el carril contrario y en alguna ocasión han intentado echar de la carretera a otros vehículos, tal y como le ha ocurrido a un fotógrafo de naturaleza, el pasado fin de semana. Otras veces utilizan vehículos lanzadera que van delante para detectar si hay controles de la Guardia Civil, el Seprona, Policía Autonómica o Agentes Forestales.

Desde hace semanas, al atardecer grupos de al menos 20 furgonetas de estos peculiares recolectores se concentran para pasar la noche en distintos puntos, dos de ellos están situados en un área de servicio de la A-92 o en la Carretera de Murcia, cerca del acceso al Hospital de Baza

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos