El convento de San Jerónimo queda protegido por una sobrecubierta metálica

El convento de San Jerónimo queda protegido por una sobrecubierta metálica
  • El Ayuntamiento ha invertido en los últimos meses 105.000 euros en obras para consolidar el viejo edificio

El Ayuntamiento de Baza ha finalizado la instalación en el antiguo convento de San Jerónimo de una sobrecubierta metálica que tiene como objetivo preservar todo el edificio, cuya cubierta original tienen hundimientos parciales.

La instalación de la sobrecubierta se enmarca en la segunda fase de las actuaciones municipales de emergencia que comenzaron en el mes de abril, del año pasado, durante las que se realizaron trabajos de consolidación de elementos del interior, para frenar el deterioro más inminente y para mejorar su conservación. Los trabajos realizados durante la primavera pasada contemplaron labores de limpieza, desbroce, desescombro manual y apuntalamiento de las partes que se encontraban en peor situación y que podían caer, entre las que se encuentra una parte de la fábrica de harinas que albergo el edificio.

Ahora se ha colocado una cubierta metálica que va a proteger al edificio tal y como se hizo con la iglesia de San Jerónimo en su día. Cubierta que permaneció instalada durante años hasta que finalmente gracias a la Junta de Andalucía y el propio ayuntamiento se pudo rehabilitar el edificio en una primera fase, en la que quedo totalmente consolidado.

Ahora falta rehabilitar el interior de la iglesia de San Jerónimo pero el gobierno de España lleva años denegando destinar dinero con cargo al 1% cultural tal y como ha pedido el ayuntamiento y tenía conseguido por el gobierno socialista del Rodriguez Zapatero, pero con la llegada del PP el expediente debió quedar olvidado en algún cajón del ministerio.

Ahora tras las obras de protección el convento también queda a expensas de su futura rehabilitación, que no va a ser inminente.

El convento de San Jerónimo, forma parte de un conjunto monumental integrado también por el Palacio de los Enríquez y la iglesia de San Jerónimo. Todos pendientes de rehabilitar y todos de titularidad pública. Siendo el edificio del convento el último en ser adquirido a cambio de una compensación de edificabilidad y 64.800 euros.

El Palacio de los Enríquez, lleva también demasiado tiempo esperando ser rehabilitado, aunque sea por fases. En la época que fue delegado de cultura Pedro Benzal, prometió visitó y se fotografió numerosas ocasiones con la excusa de la rehabilitación que aún sigue pendiente.

El origen de los tres edificios, Palacio de los Enríquez, Iglesia y Convento tuvo lugar en el año 1502, por voluntad del matrimonio formado por D. Enrique Enríquez, tío carnal del Rey Fernando El Católico, y Doña María de Luna, quienes encargaron su construcción, de forma simultánea, a su mayordomo García de Villarroel.

Durante muchos años la relación entre los moradores del palacio y los frailes del monasterio jerónimo fue muy estrecha, no sólo por el privilegio del que disfrutó Doña María para usar un pasadizo elevado o algorfa que comunicaba sus aposentos privados con una tribuna elevada que le permitía asistir a los actos litúrgicos sin mezclarse con el resto de los feligreses, sino también, y como era costumbre en las clases nobles de la época, por la intención que movió a sus fundadores de procurarse un panteón familiar en la capilla mayor del templo.

El monasterio de San Jerónimo jugó un papel fundamental en la sociedad bastetana de los siglos XVI al XVIII, tanto en lo referente a la vida religiosa de la ciudad, como por su poder económico, debido a sus numerosas posesiones. Dicho poderío económico no paró de crecer, especialmente tras la expulsión de los moriscos, hasta desaparecer bruscamente con el proceso desamortizador iniciado por Mendizábal en torno a 1821, y ser enajenados paulatinamente sus bienes que pasaron a manos privadas a lo largo de las décadas siguientes.

Temas