Mueren miles de pinos de repoblación en el Parque Natural de la Sierra de Baza, pero se recuperan los silvestres

  • Las noticias positivas son la práctica desaparición de la procesionaria, el control del muérdago y la milagrosa recuperación de los pinos silvestres que estaban en el límite se la supervivencia

Se constata la muerte de miles de pinos de repoblación en el Parque Natural de la Sierra de Baza. La zona más afectada son el Monte de los Frailes y las Hermanicas, aunque el problema es grave, no existe afección medio ambiental puesto que se trata de pino resinero que fueron plantados en la década de los años 60 conformando una masa forestal impostora en la Sierra de Baza.

Los pinos afectados ocupan una gran extensión y están muy debilitados por la sequía, lo que ha propiciado que se vean afectados por insectos perforadores que están terminando con estos árboles. La dirección del Parque Natural, indica que lo más urgente, es actuar para que los insectos denominados oportunistas, se no extiendan al resto de la sierra y se conviertan en una plaga.

La delegada de Medio Ambiente, Inmaculada Oria, ha vuelto a recorrer el Parque Natural para comprobar la evolución de la masa forestal, tal y como se comprometió en la visita realizada el 1 de julio pasado.

Oria estuvo acompañada por el presidente de la Asociación Proyecto Sierra de Baza, José Ángel Rodriguez, además de los responsables del espacio protegido, técnicos de la delegación y del concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Baza, Antonio Martinez.

Informó que se está elaborando un Plan de Actuación Integral para controlar el que muérdago que entre otras acciones contempla la naturalización de las distintas zonas afectadas, debido a la densidad de la masa forestal.

Inmaculada Oria, señalo que la delegación ya se ha dirigido a la Secretaría General de Medio Ambiente y Cambio Climático para que se adopten las medidas pertinentes para dar una solución efectiva, que debe pasar por la retirada y destrucción de los árboles muertos y a la vez se estudien que especies deben de plantarse para sustituir a los pinos resineros que han muerto y se van a morir, ya que no se debe ni puede dejar a su suerte la zona afectada y que se quede en una zona árida, pues se facilitaría el avance de la desertización.

El presidente de la Asociación Proyecto Sierra de Baza, considera que la Delegación de Medio Ambiente tiene ante sí el mayor reto al que se ha enfrentado desde que la Sierra de Baza fue declara Parque Natural.

Buenas noticias

Después de la visita de ayer a las zona donde más pinos pináster hay secos, también hay noticias positivas. La procesionaria parece que ha cumplido ciclo y está desapareciendo y la sequía que es mala para unas cosas, es buena para que el muérdago, no se extienda, pues necesita de húmeda. No obstante hay que actuar para que no llegue a los pinos silvestres que milagrosamente se han repuesto y de momento se han salvado, cuando ya se anunciaba su muerte. Las tormentas veraniegas en la Sierra de Baza han facilitado la recuperación. Se puede afirmar que los pinos oromediterráneos que como dice el Presidente de la Junta Rectora, Felipe Pascual, son los padres de este especie que se extendió por Europa, han sobrevivido una vez más a más de tres años de sequía. Al menos de momento, las esperanzas es que este otoño y el próximo invierno vuelvan las lluvias y las nieves en la suficiente cantidad como para que la masa forestal del Parque Natural de la Sierra de Baza se recupere.

Inmaculada Oria, que hace tres meses se mostró contrariada con las denuncias públicas realizadas por Proyecto Sierra de Baza, sobre la situación del Parque Natural de la Sierra de Baza, ayer se congratula que fuese el propio presidente de esta asociación quien confirme la recuperación experimentada en el Parque Natural.