Fiestas de Baza

Fiestas de Baza
  • La llamada Fiesta Grande de Baza se celebra en septiembre, del 6 al 15, con el protagonismo del tradicional Cascamorras. En agosto hay también feria en honor del Bastetano Ausente para compartir con los emigrantes que retornan de vacaciones. Y el 4 de diciembre es fiesta local con tremolación del pendón real para conmemorar la entrada en la ciudad de los Reyes Católicos. Son importantes igualmente los Carnavales y la Semana Santa. Celebración del Cascamorras Si tiene unos días libres en Septiembre, no dude en asistir en Baza a la Fiesta del Cascamorras, declarada de Interés Turístico Nacional en Junio de 2006. La celebración de la fiesta es multitudinaria, colorida y dinámica, donde pueden participar todas aquellas personas que lo deseen, bien estén de paso, sean turistas o quieran pasar un rato muy divertido. La tradición de esta fiesta se basa en que el famoso personaje, acompañado de un tamborilero y una comitiva, emulando los primeros años de la celebración, llega desde Guadix hasta Baza para llevarse la imagen de la Virgen de la Piedad. Si consigue llegar limpio, es decir, sin pintar, hasta el convento de la Merced, podrá realizar su objetivo. En su intento, los bastetanos se lo impedirán acompañándole en su recorrido desde la entrada del pueblo hasta la Iglesia de la Merced y manchándolo con pinturas, almagra ó aceite usado. El "Cascamorras" retornará a Guadix sin la preciada imagen por lo que los accitanos, en pago por su fracaso volverán a pintarlo y mancharlo utilizando también pinturas al agua, almagra,etc...  

Convertida en un importante atractivo turístico, se celebra todos los años el día 6 de Septiembre a las 18:00 horas, siendo el inicio de la Feria y Fiestas de Baza en honor a la Virgen de la Piedad, que se celebra del 6 al 15 de Septiembre de cada año.   Desde hace algún tiempo "El Cascamorras" se ha convertido asimismo en una reivindicación cultural, que año tras año cobra mayor intensidad y de la que se habla no sólo en el momento de la celebración de la fiesta sino a lo largo de los 365 días del año. Es una fiesta a caballo entre la celebración pagana y la religiosa que con el paso del tiempo ha ido adaptándose y siguiendo una evolución temporal y espacial pero a la vez profundizando en su autenticidad. Al llegar a Baza "El Cascamorras" se embadurna de vaselina, se pone el traje de faena y hace el calentamiento con algunas carreras suaves, antes de iniciar el recorrido por las calles bastetanas hasta el templo de la Merced para intentar llevarse la Imagen. En horas previas, se vienen congregando grupos de bastetanos en las Arrodeas pintándose unos a otros. Pero es al sonido del tercer cohete cuando corren hacia el Cascamorras en una pugna por ver quien es el primero que logra pintar al personaje cumpliendo así con la tradición. Almagra y azulete han dejado paso a la negrura de aceite quemado como pintura, que con el fluir de los años, ha venido imponiéndose poco a poco y que otorga a los bastetanos un aspecto impresionante y espectacular. Debido al persistente calor del mes en el que acontece la fiesta, es el agua un elemento imprescindible para la misma, ya sea combinado con el colorante o bien como medio de refrescar al Cascamorras. El primer baño se toma en un Caño cerca de la Plaza de Toros, después vendrá el baño en los Caños Dorados, el más esperado por muchos bastetanos quienes tras refrescarse, piden y jalean a coro: ¡Bandera! Y agachados "Cascamorras" ondea la bandera sobre sus cabezas entre vítores. Poco después, se llega hasta las puertas del Convento de la Virgen de la Merced, donde finaliza el recorrido entre aplausos, jaleos y vítores al Cascamorras y a la Virgen, tras lo cual, se entra en el templo después de ondear la bandera. Los cofrades van a la parroquia de San Juan Bautista, para volver a la Merced con cirios, en recuerdo del culto que se dio a la Virgen el primer día que fue sacada de su encierro. En la alberca del convento, se le quita la pintura al Cascamorras con aceite de oliva y detergente desprendiéndose de la misma. Después, ataviado con un traje multicolor se pasa a la Iglesia, a darle gracias a la Santísima Virgen, no olvidemos que se trata de una tradición de profundo arraigo religioso que mantiene en perpetuo litigio a ambas ciudades. El día 8 de Septiembre, por la mañana, con asistencia del Excmo. Ayuntamiento de Baza bajo mazas, con la presencia corporal del Cascamorras al lado del Pendón de la Ciudad donado por los Reyes Católicos, abre paso a la Corporación Municipal que desde los pórticos de Ayuntamiento se dirige a la Iglesia de la Merced para celebrar la Solemne función religiosa en honor a la Santísima Madre. Por la tarde, presidida por los Excmo. Ayuntamientos de Guadix y Baza, con la presencia de Señoras tocadas con la clásica mantilla española, la Virgen de la Piedad, recorre las principales calles en solemne procesión. Es el día primero de la Feria Mayor. Finalizada la procesión, en la Plaza Mayor se baila por última vez la bandera, dando así por concluida la estancia del cascamorras en la Ciudad de Baza y retomando el camino de vuelta hacia la Ciudad de Guadix, a sabiendas de que el recibimiento que obtendrá en esa tierra no será menos árido del que recibe al llegar a Baza, a fin de cuentas los accitanos se muestran enfadados con Cascamorras al no haber podido recuperar la virgen, para la ciudad de Guadix. Dentro de la Fiesta del Cascamorras, hay también que destacar la vestimenta del mismo, que ha ido evolucionando con el paso del tiempo, pero que aún conserva la originalidad y colorido de tiempos antaño. Este llamativo traje conserva aún el mismo diseño de los años 40, está confeccionado en dos piezas, chaquetilla y pantalón, con tejido de fieltro de tres colores, con motivos de soles, estrellas y lunas. Su aspecto es, a priori, el de un respetuoso bufón, arlequín. La bandera está formada de seis paños de distintos colores, tres en la parte anterior y tres en la posterior. En el paño blanco lleva la Virgen de la Piedad.   Semana Santa   Cada año todas las cofradías recorren las calles de nuestra ciudad acompañando a las imágenes a las que rinden culto y que son objeto de su devoción. Momentos emocionantes como el paso del Rescate el Lunes Santo por las calles del barrio de Santiago ó de la Santa Cruz. Y muy especialmente el retorno del Cristo de la Misericordia y de la Soledad en los balcones de palo, con el fondo majestuoso de la Iglesia de San Juan, la tarde del Jueves Santo alrededor de la Cava Alta. Toda la ciudad esperará impaciente para ver al Nazareno discurrir su andadura, que tendrá su punto más emotivo en el descenso de la Alcazaba. Esa misma tarde, la Esperanza paseará por la bulliciosa Plaza de San Juan, llevando delante el Cristo del Amor, portado por sus costaleros. Al final dell día, el Cristo de los Méndez bajando por la rampa de la Iglesia Mayor. Sentimientos emotivos los que se vivirán el viernes; después del Vía Crucis por las calles del barrio de Santiago, saldrá el Cristo del Descendimiento portado por sus costaleras, y tras él la Virgen de los Dolores que discurrirá su estación de penitencia hasta retornar a su templo a las tres de la tarde rodeada de fervorosos fieles. Jesús yacente recorrerá la ciudad de Baza, que le manifiesta dolor por su muerte. Le acompaña la Soledad y los Dolores del Silencio, así como el redoble del tambor que marca el caminar único de sus costaleros.